El síndrome de Cushing aparece cuando el cuerpo tiene demasiada hormona cortisol a lo largo del tiempo. Puede ser el resultado de tomar corticosteroides por vía oral (síndrome de Cushing exógeno) en exceso o de que el cuerpo produzca demasiado cortisol (síndrome de Cushing endógeno).

Afecta más a mujeres, entre los 20 y 50 años, sin causa genética en el 95% de los casos. Ocurre por el aumento endógeno de la hormona cortisol producida por la glándula suprarrenal o por la glándula hipófisis, el motivo puede ser un tumor, en general benigno. 

Cuando el tumor se encuentra en la hipófisis se llama Enfermedad de Cushing, se trata de una patología que se encuentra dentro de los 6.000 y 8.000 tipos de enfermedades poco frecuentes y se caracteriza por el alto nivel de cortisol debido a la existencia de un tumor en la glándula hipófisis, ubicada en la base del cerebro. Actualmente, en el mundo hay entre 37 a 39 pacientes de la enfermedad de Cushing por millón de habitantes.

Como toda enfermedad poco frecuente, es difícil de diagnosticar y puede tardar años en identificarse, debido a la complejidad que trae la diversidad de síntomas. Algunos de los síntomas que tienen que hacer sospechar son falta de menstruación, aumento de peso a predominio del abdomen, debilidad muscular, brazos y piernas adelgazadas, acné, vello corporal en mujeres, estrías gruesas y rojizas, entre otros. La falta de diagnóstico temprano, es la que aumenta hasta cuatro veces la posibilidad de muerte. “Algunos pacientes pueden tardar hasta 5 años en dar con el escenario correcto, debido a que van pasando por muchas especialidades y no es detectado a tiempo. El retraso en el diagnóstico de Cushing trae problemas con la glucosa, hipertensión, daño a nivel de las coronarias, aumenta mucho el riesgo cardiovascular y, además tiene mucho riesgo de infecciones”, detalla la endocrinóloga Julieta Tkatch (MN 129877), y agrega: “El tratamiento clave es la cirugía. En Argentina hay una sola medicación aprobada para esta enfermedad llamada Signifor (pasireotida)”.

El objetivo de esta fecha se convirtió en la posibilidad de aumentar la difusión sobre esta patología a nivel mundial, haciendo hincapié en que el diagnóstico temprano aumenta las posibilidades de curación y de una mejor calidad de vida.