Luego de haber sido intendenta de la ciudad de Rosario por dos períodos y antes secretaria de Salud Pública, Mónica Fein, bioquímica de profesión, llegó a la Cámara de Diputados de la Nación, donde fue elegida por su pares para estar al frente de la Comisión de Salud . “Rosario tiene un sistema de salud público muy importante, con seis hospitales y 60 centros de salud. Con mi experiencia en el sector público y privado, asumo como diputada el desafío para aportar una mirada transformadora de la sociedad pensando en las múltiples necesidades y complejidades que tiene la realidad argentina”, advierte y señala que su objetivo es “construir desde mi mirada una sociedad con más inclusión, más oportunidades y una democracia más participativa”. Además, sostiene que “con la oportunidad de ser la presidenta de la Comisión de Salud, espero coordinar una de las comisiones más importantes llevando las preocupaciones pero también los anhelos de tener una mejor legislación en el ámbito sanitario”.

La pandemia dejó al descubierto las debilidades y fortalezas del sistema de salud. ¿Qué hay por hacer desde la legislación?¿Los temas de Salud promueven más consensos?  

La pandemia puso al cuidado de la salud en un eje importante y demostró la importancia que tiene pensar en los sistemas de salud, en las personas que son parte de él y qué pasos damos para mejorar las respuestas. En la Comisión de Salud nos enfrentamos a muchos desafíos en un marco de complejidad política que tiene la Cámara de Diputados, que permite algunas discusiones y obviamente genera dificultades en otras. 

En este sentido he tratado de impulsar aquellos proyectos donde tenemos los mayores consensos y la verdad es que el país los necesita. Salud es un lugar donde podemos tenerlos. Hasta ahora hemos jerarquizado proyectos que tenían media sanción del senado y no habían llegado por determinados motivos a ser dictaminados en Diputados. También jerarquizamos otros temas que ya tenían dictamen y habían alcanzado algún grado de consenso. Hubo proyectos que salieron prácticamente por unanimidad, con un ritmo que nos gustaría que sea mayor, pero tenemos dificultades que nos excede como Comisión, pero en cada sesión del Congreso hemos tenido algún tema de salud para avanzar. 

Está en agenda la Reforma del Sistema de Salud. ¿Cuál es su opinión al respecto? 

Es fundamental una reforma del sistema de salud. Dialogando con los distintos actores del sistema el diagnóstico es que hay claramente problemas estructurales. Uno por supuesto es el del financiamiento y otro el derecho y el acceso de todas las personas a aquello que se considere fundamental para mejorar su salud. También enfrentamos el problema de  fragmentación del sistema y la dificultad para integrar los subsistemas. 

Creo que para lograr la reforma tiene que haber un consenso político previo y sobre esto estamos trabajando. No es sencillo si no se da en forma amplia y para eso hay que escuchar todas las voces. Si no se dan las condiciones en esta realidad que atravesamos, para hacer una reforma del sistema, sí tenemos que dar algunos pasos que nos permitan aportar hacia ese camino. 

¿Cuáles serían esos pasos?

Podemos avanzar en algunos aspectos que tiendan a ayudar a mejorar el sistema que hoy tiene muchas dificultades para subsistir y dar respuesta, para garantizar el derecho a la salud de la personas y de los equipos de salud.

Uno de los puntos es la equidad, la universalidad y la gratuidad para las personas, la garantía de que no habrá barreras en el acceso a un tratamiento adecuado y a la prevención. Hay que integrar a los sistemas, reconocer las fortalezas de cada uno y lograr que el objetivo central, que es garantizar el acceso de las personas a una atención integral, sea garantizado a partir de la articulación y obviamente, y esto lo vamos a estar impulsando, generando algunos procesos de regulación de prestaciones, como una Agencia de Tecnologías y medicamentos de alto precio. Sobre esto podemos avanzar de aquí a fin de año. 

Ud. hace hincapié en el concepto de Una Salud. ¿Por qué lo considera tan importante?

Estamos acostumbrados a hablar de la salud como un hecho de asistencia sanitaria y humana y la OMS resalta la necesidad de ampliar esa mirada cuando se refiera a Una Salud. En uno de los proyectos que trabajamos, el de Resistencia Antimicrobiana, para proteger a las personas de una problemática como el agotamiento de las nuevas formas antimicrobianas, queda claro que los antibióticos se usan también para la cría de animales y para la industria alimentaria, y sin embargo seguimos utilizándolos para alimentos y animales;  este sería un ejemplo. Otro es el de los humedales: las quemas afectan a la flora y fauna del lugar, pero también a los que vivimos en el Delta. Ya no hay una salud humana y otra animal. Existe una sola salud, y para eso tenemos que ver integralmente los procesos, es un gran desafío porque tenemos una mirada fragmentada y la pandemia lo puso en evidencia. 

¿Cómo fue la actividad legislativa este año y qué queda en agenda? 

Este año dimos sanción a la Ley de Cuidados Paliativos, una gran ley que genera una oportunidad diferente de la asistencia; también la Ley de RAM y la de Desarrollo y Formación de Enfermería, todas de gran impacto. Y tenemos una amplia agenda legislativa que vamos a tratar estos últimos meses, algunas con alto consenso. Hay proyectos específicos sobre programas que existen, para convertirlos en ley, desde la formación hasta aportes para la mejora del sistema. Y seguimos discutiendo en Comisión cómo pensar que se puede perfeccionar el sistema de salud hoy vigente con programas y acciones que mejoren las prestaciones que se están brindando actualmente. 

Fuente: FEMECON