La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es una de las principales amenazas de salud en todo el mundo. El fenómeno consiste en el aumento de la resistencia de los microorganismos – bacterias, parásitos, virus y hongos – a los medicamentos utilizados para su tratamiento, denominados antimicrobianos. Aunque se produce de manera natural a través de cambios genéticos, se amplifica por el uso inadecuado de estos medicamentos.

La resistencia a los antimicrobianos tiene efectos en la vida cotidiana de las personas, que a menudo no se advierten fácilmente. Los microorganismos comienzan a no responder a los medicamentos y las infecciones se vuelven más difíciles de tratar, aumenta la severidad de los cuadros, hay mayor requerimiento de cuidados por parte del sistema de salud y mayor riesgo de muerte para las personas.

La generación de resistencia a los antimicrobianos no es un fenómeno que solo compete a la salud humana, sino que también están implicados otros ámbitos como la producción animal y agrícola, y el medio ambiente, por lo que su contención es un desafío que debe ser abordado con una mirada que integre estos sectores.

Ciencia argentina para el mundo 

A ello se dedican distintos laboratorios e instituciones en el mundo. Uno de ellos, el Servicio Antimicrobianos del Instituto Malbrán en Argentina, trabaja en ello desde hace más de treinta años bajo un enfoque multidimensional, que aborda cinco áreas estratégicas: el diagnóstico referencial, la vigilancia, la investigación aplicada, la evaluación externa de la calidad y la formación de recursos humanos.

Como parte de su trabajo en diagnóstico referencial, el servicio recibe cotidianamente muestras de bacterias resistentes de laboratorios de microbiología de toda la Argentina y de otros países de América Latina y el Caribe. Esas muestras son identificadas y analizadas por un equipo especializado en el tema para evaluar mecanismos de resistencia y, cuando resulta necesario, ofrecer opciones de tratamiento a los centros de salud.

El Servicio Antimicrobianos coordina la Red Nacional de Vigilancia de Resistencia a los Antimicrobianos WHONET – Argentina. La misma reúne la información de la RAM de microorganismos de infecciones comunitarias y hospitalarias de 94 laboratorios de todo el país. Estos datos se analizan y sirven para realizar estadísticas de resistencia a nivel Nacional, regional (ReLAVRA+ de OPS) y global (WHO-GLASS) que son clave para el conocimiento, la contención de la RAM y la toma de decisiones respecto de los patógenos resistentes a nivel hospitalario y de la comunidad.

Los estándares de calidad con los que trabaja el Servicio son de los más altos a nivel mundial, por lo que ofrece programas de evaluación de la calidad y presta asistencia para la implementación de métodos y tecnologías a los laboratorios de Argentina, del resto de Latinoamérica y del Caribe.

Trabajo en red 

Coordina tres programas externos de evaluación de calidad: el Programa Nacional de Control  de Calidad en Bacteriología para 445 laboratorios clínicos en Argentina; el Programa Latinoamericano de Control de Calidad en Bacteriología y Resistencia a los Antimicrobianos para 17 laboratorios nacionales de referencia de América Latina; y el Programa de Evaluación de la Calidad Externa del Caribe en Bacteriología y Resistencia a los Antimicrobianos para 12 laboratorios nacionales de referencia en el Caribe que cuenta con el apoyo de OPS.

El trabajo del instituto permite al país y a América Latina y el Caribe desarrollar nuevas tecnologías sanitarias, alertar a la región cuando surgen mecanismos de resistencia potencialmente peligrosos y fortalecer a otros laboratorios para asegurar su calidad. Sus más de treinta años de vocación de servicio y su trabajo cotidiano lo transformaron en un actor clave en el abordaje de la resistencia a los antimicrobianos en Argentina y el mundo.

Fuente: paho.org