Las autoridades de las carteras sanitarias de todo el país acordaron en el COFESA -Consejo Federal de Salud- avanzar en la aplicación del tercer refuerzo de la vacuna contra COVID-19 para quienes hayan recibido el segundo hace 120 días o más.

La decisión se tomó tras analizar la situación epidemiológica y teniendo en cuenta las experiencias de otros países en la aplicación de refuerzos, el tiempo transcurrido desde la habilitación del segundo refuerzo (6 meses) y los beneficios que demostraron las vacunas.

“Contamos con las vacunas necesarias para avanzar con esta estrategia” dijo la Ministra Carla Vizzotti y agregó que el virus SARS-CoV-2 no ha mostrado una estacionalidad definida como otras enfermedades, evidenciándose aumento de casos incluso durante el verano. La aplicación del tercer refuerzo priorizará a quienes tienen 50 años o más y a aquellos que presenten condiciones de riesgo, para luego continuar con el resto de la población.

Sigue la Campaña Nacional de Vacunación

Asimismo, los representantes sanitarios de todas las jurisdicciones del país  convocaron a la población a acompañar la Campaña Nacional de Seguimiento de Vacunación contra Sarampión, Rubéola, Paperas y Poliomielitis para niñas y niños de 13 meses a 4 años inclusive y manifestaron su preocupación por el avance, que hasta el día del encuentro había alcanzado el 36,7% de cobertura, cuando la meta esperada para todo el país para el mismo lapso es de 77%. El objetivo final es llegar al 95% o más de la población objetivo.

Las autoridades coincidieron en la necesidad de advertir sobre la importancia de la aplicación de estas dosis adicionales al Calendario Nacional de Vacunación para proteger a la población susceptible que no haya desarrollado la respuesta inmune esperada, que suele rondar entre el 8 y 10 por ciento de quienes las recibieron en el esquema primario.

El subsecretario de Estrategias Sanitarias, Juan Manuel Castelli, señaló que es necesario lograr un 95 por ciento de cobertura y en forma homogénea en todo el país para alcanzar el éxito completo de la campaña. Entre las causas de la baja cobertura de la campaña, el funcionario apuntó la baja percepción del riesgo de la población en relación enfermedades eliminadas en Argentina como el sarampión, la rubéola y la poliomielitis gracias al éxito de las vacunas, pero advirtió que el riesgo de reintroducción es alto para todos los países.

La campaña se hace en un contexto en el que es necesario desarrollar acciones para sostener la eliminación de enfermedades como el sarampión. El último brote de esta enfermedad registrado en el país fue el más importante tras lograr la eliminación, y se extendió por siete meses, desde agosto de 2019 a marzo 2020, período en el que causó 179 casos y una muerte.

En cuanto a la rubéola y el síndrome de rubéola congénita, si bien en Argentina no se reportan casos autóctonos desde el año 2009, cuando una persona embarazada susceptible expuesta al virus de la rubéola padece la enfermedad durante el primer trimestre del embarazo, se produce infección fetal y síndrome de rubéola congénita en el 90 por ciento de los casos.

El síndrome de rubéola congénita produce muertes fetales y neonatales y graves malformaciones en el recién nacido, causando sordera, ceguera y cardiopatías congénitas estructurales y no estructurales, así como graves trastornos de aparición tardía, como diabetes o discapacidad intelectual, entre otros.

Por otra parte, en los últimos años se han registrado brotes de paperas en el país. Se trata de una enfermedad inmunoprevenible que afecta tanto a niños como adultos, sin tratamiento específico, que provoca gran ausentismo escolar y laboral y puede causar en sus formas más graves meningitis y orquiepididimitis.

Finalmente, la Estrategia para la Fase Final de la Erradicación de la Poliomielitis 2019-2023 refleja la urgencia de erradicar la poliomielitis al haber sido declarada una emergencia de salud pública de importancia internacional en 2014. Además, la existencia de poliomielitis salvaje en distintos países del mundo hace que todos estén en riesgo de reintroducción. Es una enfermedad altamente contagiosa ocasionada por el virus de la poliomielitis y puede causar parálisis permanente.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación