Guía para el aprovechamiento seguro de los beneficios de las ciencias de la vida

La OMS publicó el Marco de orientación mundial para el uso responsable de las ciencias de la vida (en inglés). En el Marco se insta a los dirigentes y a otras partes interesadas a mitigar los riesgos biológicos y regir de forma segura la investigación de doble uso, que ofrece ventajas evidentes, pero que puede utilizarse indebidamente para provocar daños en los seres humanos, otros animales, la agricultura y el medio ambiente.

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Se trata del primer marco técnico y normativo de ámbito mundial destinado a orientar la elaboración de marcos y enfoques nacionales para mitigar los riesgos biológicos y regir la investigación de doble uso. Tiene por objeto orientar el aprovechamiento seguro del enorme potencial de los métodos nuevos o perfeccionados para mejorar la salud mundial que ofrecen las ciencias de la vida y las tecnologías conexas.

En el Marco se abordan los desafíos presentes desde hace décadas para prevenir el uso indebido, ya sea accidental o deliberado, de la biología y otras ciencias de la vida, así como la gestión de la gobernanza y la supervisión para acelerar y difundir la innovación, mitigando a la vez los efectos negativos. Las ciencias de la vida se interrelacionan cada vez más con otros ámbitos científicos, como la química, la inteligencia artificial y la nanotecnología, lo que cambia el panorama de riesgos al aumentar la probabilidad de que los riesgos presentes en varios sectores y disciplinas pasen desapercibidos.

«Las ciencias de la vida y las tecnologías ofrecen infinidad de oportunidades para mejorar nuestra salud, nuestras sociedades y nuestro medio ambiente», señaló la Dra. Soumya Swaminathan, Directora Científica de la OMS. «Ahora bien, las novedades y avances en las ciencias de la vida y las tecnologías asociadas podrían plantear riesgos debidos a accidentes ocurridos durante los experimentos, o a un uso indebido involuntario o deliberado».

Al analizar cómo gestionar el creciente ritmo de los avances en las ciencias de la vida, en el Marco se destaca la necesidad de contar con mecanismos de gobernanza previsores y receptivos, y con enfoques prospectivos, que son formas participativas y multidisciplinarias de explorar tendencias, cambios emergentes, repercusiones sistémicas y alternativas de futuro.

Para ayudar a gestionar los riesgos, la publicación trata asuntos como la prevención de la información errónea y la desinformación, así como la gestión de grandes conjuntos de datos sobre salud. Además se abordan otros temas como: el fomento de la sensibilización y de las capacidades para gestionar riesgos biológicos, orientaciones sobre los retos concretos que plantea la investigación sobre enfermedades infecciosas, y la prevención del uso indebido de la investigación y las tecnologías mediante la colaboración entre diferentes instancias y sectores.

El Marco pretende ser el punto de partida obligatorio para establecer y fortalecer la gestión de riesgos biológicos, que se apoya en tres pilares básicos: la bioseguridad, la bioprotección en el laboratorio y la supervisión de la investigación de doble uso. El Marco –que tiene en cuenta diferentes contextos, recursos y prioridades– está concebido para que los Estados Miembros y otras partes interesadas lo adapten en función de sus necesidades y perspectivas.

Se insta a los ministerios de salud a colaborar con otros ministerios, en particular los de ciencia y tecnología, educación, agricultura, medio ambiente y defensa, y con otras partes interesadas cruciales, para evaluar los riesgos que plantean las ciencias de la vida a nivel local y nacional, y a determinar medidas apropiadas de mitigación de riesgos con el fin de fortalecer la gobernanza de los riesgos biológicos y la investigación de doble uso.

El documento tiene por objeto sensibilizar sobre la importancia de la gestión de los riesgos biológicos en el contexto del principio de  «Una sola salud» para mejorar al máximo la salud de las personas, los animales y los ecosistemas; proporcionar un conjunto de valores y principios para guiar la toma de decisiones; e identificar herramientas y mecanismos que permitan gestionar los riesgos biológicos. El documento, de índole esencialmente práctica, recoge también un enfoque en seis pasos para su aplicación; listas de verificación para diferentes partes interesadas; e hipótesis y estudios monográficos para ilustrar problemas y opciones en la gobernanza de los riesgos biológicos y la investigación de doble uso.

Puesto que los conocimientos y los recursos serán limitados en los países de ingresos bajos y medianos, el Marco exhorta a brindar a estos países apoyo técnico y financiero y a empoderar a sus científicos con oportunidades para dedicarse a las ciencias de la vida y participar en su gobernanza. También destaca la importancia de elaborar materiales de sensibilización, educación, fomento de la capacidad y capacitación que estén más adaptados a contextos específicos.

Las ciencias de la vida incluyen todas las ciencias que se ocupan de los organismos vivos –los seres humanos, los animales no humanos y las plantas–  y de la agricultura y el medio ambiente, o de los productos de organismos vivos o que incorporan componentes derivados directa o sintéticamente de organismos vivos; las ciencias de la vida incluyen, entre otras, la biología, la biotecnología, la genómica, la proteómica, la bioinformática, y la investigación y las tecnologías farmacéuticas y biomédicas.

Entre las actividades de la OMS para apoyar la aplicación mundial del Marco se incluyen las siguientes:

  • aprovechar los esfuerzos e iniciativas existentes, en particular los relativos a la bioseguridad, la bioprotección y las cuestiones éticas en los laboratorios;
  • establecer diferentes partes interesadas y defensores locales para que monitoreen y evalúen las medidas elaboradas y aplicadas en el ámbito local, nacional, regional y mundial;
  • llevar a cabo actividades de sensibilización, en particular diálogos regionales y mundiales, para apoyar el intercambio de experiencias, enseñanzas extraídas y mejores prácticas;
  • poner en marcha actividades de formación y herramientas para evaluar los progresos.

Si bien la gobernanza de los riesgos biológicos no puede estar bajo la responsabilidad exclusiva de un organismo internacional, la OMS, a través de su liderazgo, se propone aprovechar la evolución de las ciencias de la vida para mejorar la salud mundial, adelantándose a los riesgos que plantean tales novedades y mitigándolos. El Marco se aplicará en el ámbito nacional y local, con el apoyo de las oficinas regionales de la OMS y otros asociados.

Fuente: Organización Mundial de la Salud