La legionella, en particular la bacteria L. pneumophila, está asociada a brotes de neumonía grave. La forma más común de su transmisión es la inhalación de aerosoles contaminados, producidos en conjunción con pulverizaciones, chorros o nebulizaciones de agua.

De izquierda a derecha, Luis Medina Ruiz, ministro de Salud Pública de Tucumán; Carla Vizzotti, ministra de Salud de Argentina; Eva Jané LLopis, Representante de la OPS/OMS en Argentina. Crédito: Ministerio de Salud Pública de Tucumán, Argentina

La infección también puede tener lugar a través de la aspiración de agua o hielo contaminados, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables. El tratamiento incluye la administración de antibióticos durante varias semanas o meses. Hasta la fecha se han identificado un total de 11 casos que incluyen cuatro fallecimientos en pacientes con comorbilidades.

El Ministerio de Salud de Argentina y las autoridades sanitarias provinciales están trabajando para identificar la fuente de las infecciones y aplicar medidas de control adecuadas. También están recogiendo muestras ambientales, realizando evaluaciones de riesgo e implementando acciones en la clínica de salud relacionadas con el brote.

En acuerdo con las autoridades nacionales y provinciales, la OPS un equipo multidisciplinario de expertos para apoyar en las tareas de vigilancia, el control de infecciones en la atención hospitalaria y la identificación del foco del brote a nivel de la infraestructura hospitalaria.

 

Fuente: OPS