Primer caso en Argentina: cirugía le salvó la vida tras el estallido de la aorta

La joven de 27 años llegó en avión sanitario y en estado desesperante al Hospital El Cruce de Florencio Varela, derivada del Hospital Pirovano de Tres Arroyos. La ruptura de un aneurisma de estas características reviste una mortalidad del 90% en las primeras horas de producida y de 100% en menos de 48 horas.

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La aorta es la arteria más grande del cuerpo, nace del corazón y recorre el tórax y el abdomen. De ella, además nacen todas las arterias del cuerpo.  En este caso la paciente padecía una grave dilatación aórtica que involucraba el tórax y el abdomen a esto se lo denomina aneurismas toracabdominales.

Al ingresar al hospital, se le realizó una nueva tomografía de tórax y abdomen, un ecocardiograma, se le pasó sangre y se controló la frecuencia cardiaca con una medicación endovenosa, mientras se la preparaba para entrar a quirófano.

El Dr. Marcelo Nahin, jefe del servicio de Cirugía Cardiovascular del HEC explicó “la joven llegó con una dilatación aneurismática rota de casi nueve centímetros de diámetro y muy extensa en longitud ya que involucraba toda la aorta abdominal, cuyo nombre científico es aneurisma toracoabdominal tipo IV”.

La cirugía de Ivana duró más de seis horas. Su madre Carina con lágrimas en los ojos nos dijo “los médicos me explicaron la gravedad de lo que le estaba pasando a mi hija, pero siempre tuve fe en Dios y en el equipo del hospital. Al cual le agradezco de haberme devuelto a mi hija”. Hoy la paciente se va de alta.

Encabezó el equipo quirúrgico el Dr. Marcelo Nahin quien comentó “para poder resolver la difícil situación que nos planteó el caso tuvimos que hacer una cirugía excepcional que se realiza en pocas ocasiones. Supuso un reto muy importante para cirujanos, anestesistas, técnicos, enfermeros y médicos de la recuperación cardiovascular que la cuidaron en el postoperatorio. También fue fundamental el uso de una maquina especial, manejada por un técnico especialista en hemoterapia, denominada ‘recuperador sanguíneo’ que nos permitió aspirar sangre y re infundir inmediatamente los glóbulos rojos”.

El profesional explicó en qué consistió la operación “el desafío de esta cirugía era que dé la cara anterior de la aorta abdominal, nacen todas las ramas viscerales y de sus caras laterales las arterias renales. Todas estas ramas se tienen que reimplantar en la prótesis tubular que va a reemplazar la aorta rota. El nombre técnico de la cirugía es reemplazo total de la aorta abdominal con reimplante de ramas viscerales. La alta complejidad de esta cirugía se multiplica al infinito al realizarla con la aorta estallada”.

Según el Dr. Nahin “no encontramos bibliografía nacional, que indique que esta cirugía se haya realizado en un paciente con la aorta rota”.

El equipo quirúrgico estuvo integrado por los cirujanos Marcelo Nahin, Eduardo Molinari y José Palizas; el anestesiólogo Daniel Hermoso; las instrumentadoras Karina Morando y Néstor Toloza y el técnico de hemoterapia Luis Pintini.

Y la recuperación cardiovascular de la paciente estuvo a cargo de Sandra Defelitto, Patricia Etcheverry y Natalia Riga.

Poder contar esta historia fue posible gracias a todos los y las integrantes del equipo de salud del HEC.

Antecedentes

La paciente es portadora de un raro síndrome genético denominado síndrome de Loeys Dietz. Se trata de una alteración de un gen mutado del tejido conectivo, produce una debilidad en todos los tejidos del cuerpo y en particular, en la arteria aorta que sufre dilataciones en todo su recorrido. El diagnóstico genético fue realizado a sus 12 años, en el hospital Garrahan donde se atendió hasta la mayoría de edad.

Fuente: Hospital El Cruce