Células madre del cordón umbilical

Hace más de 30 años se realizó por primera vez un trasplante de células madre del cordón umbilical en París, Francia (1988). Desde entonces, se estima que se han realizado más de 40 mil trasplantes en todo el mundo con resultados muy alentadores. Gracias al avance en este campo, han quedado demostrados los beneficios terapéuticos de las células madre hematopoyéticas extraídas de la sangre placentaria y cordón umbilical. Además, crecen las investigaciones para evaluar nuevos usos, incluidas otras células madre adultas, llamadas Mesenquimales, que pueden obtenerse entre varios órganos y tejidos, también en el tejido de cordón umbilical.

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De acuerdo a información provista por BioCells Argentina, banco dedicado a la guarda de cordón umbilical, las indicaciones aprobadas con sangre de cordón umbilical son más de 8y pueden agruparse en: leucemias, linfomas, otras enfermedades hematológicas malignas (como el mieloma múltiple), enfermedades hematológicas no malignas, enfermedades de falla medular, inmunodeficiencias, errores innatos del metabolismo, tumores sólidos y enfermedades autoinmunes.

En cuanto al uso de estas células, Claudio Dufour – director médico de BioCells Argentina – comentó: “Según la etapa de la enfermedad, las características del paciente y la respuesta a los tratamientos, se puede considerar como alternativa terapéutica un trasplante de células hematopoyéticas de médula ósea, sangre periférica o sangre de cordón umbilical. También, dependiendo de la enfermedad, existen indicaciones para trasplantes autólogos (células del propio paciente) y alogénicos (de un donante alternativo, relacionado o no emparentado familiar)”.

De las indicaciones aprobadas, las más conocidas son las referidas a leucemias, linfomas y enfermedades autoinmunes. En el caso de las leucemias, las indicaciones incluyen: leucemia mieloide aguda, leucemia linfoblástica aguda. Dentro de los linfomas, las células ya se usan para tratar más de 10 tipos. Algunos son: linfoma no hodgkin de células T, linfoma no hodgkin de células B (no Burkitt), linfoma folicular, linfoma difuso de células B grandes y enfermedad de Hodgkin.

Por su parte, en el caso de las enfermedades autoinmunes (aquellas que se dan porque el propio sistema inmunitario del cuerpo ataca los tejidos sanos) las células madre del cordón umbilical pueden usarse como alternativa terapeútica para enfermedades como: esclerosis múltiple grave, artritis inflamatoria juvenil y artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, esclerosis sistémica, vasculitis sistémica y enfermedad de Crohn; entre otras.

“Está bien definido de años, que cualquiera de las 3 fuentes de células madre hematopoyéticas, son un recurso relevante para aquellos pacientes con patología oncohematológica con criterio de trasplante. En el caso de Leucemias, por marcar un ejemplo clásico, el trasplante alogénico es la opción, y solo en algunos casos muy bien valorados trasplante autólogo. Y para Linfomas y Mieloma Múltiple, el trasplante autólogo es la opción, existiendo casos puntuales y muy bien evaluados, para potenciales trasplantes alogénicos” sumó Dufour.

Esto ha sido posible gracias a la flexibilidad y diversidad que las células encontradas en la sangre y tejido de cordón umbilical presentan. “La sangre de cordón umbilical contiene una mezcla de células: las células madre hematopoyéticas, que son las formadoras de sangre; y las células madre mesenquimales, que están presente en los tejidos. Dichas células pueden ser eficaces en el tratamiento de enfermedades como la leucemia, linfomas, mielomas y lupus, entre otras” aclaró el director médico de BioCells Argentina.

 

Además, el especialista destacó que existen condiciones médicas en investigación con buenos resultados en ensayos clínicos. Al respecto, diferenció las que suponen el uso de células mesenquimales del tejido del cordón umbilical, de los tratamientos con células hematopoyéticas de la sangre del cordón. “En el primer grupo, hay avances importantes en Trastorno del Espectro Autista, lupus, dermatitis, displasia broncopulmonar, diabetes T2, isquemia crónica del miocardio, distrofia muscular de Becker, parálisis cerebral, encefalopatía hipóxico-isquémica y lesiones de la médula espinal, entre otras. Con células extraídas de la sangre, colitis ulcerativa, accidentes cerebrovasculares, labio leporino y hendidura alveolar”, cerró.