Exención de Propiedad Intelectual en la Organización Mundial de Comercio

Se acaba de nombrar nueva directora general en la Organización Mundial de Comercio (OMC), luego de un período de acefalía algo prolongado. Esta nueva directora es la primera mujer en dirigir el organismo y se enfrenta al gran desafío de revitalizar el multilateralismo sobre todo en un momento tan crítico de la economía mundial producto de la pandemia del Covid 19.

17

Uno de los numerosos temas que tiene pendientes en su agenda es el pedido de los gobiernos de India y Sudáfrica de una exención de las disposiciones relativas a los derechos de propiedad intelectual normados por uno de los acuerdos multilaterales que administra la OMC, mientras dure la pandemia.

El pedido implica sobre todo suspender derechos de patentes y otras obligaciones que los países miembros de la OMC están obligados a cumplir hasta que pueda superarse el Covid 19, permitiendo de ese modo un mayor y libre acceso a vacunas, insumos médicos, y tecnologías para su manejo sin los derechos exclusivos y restricciones que actualmente rigen.

Los países miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y otros países desarrollados no están dispuestos hasta ahora a dar un paso atrás en materia de protección de patentes ni en establecer una suspensión temporal de las obligaciones que impone el acuerdo sobre propiedad intelectual, y lo que la nueva directora propone es que los laboratorios titulares de las vacunas transfieran bajo acuerdos de licencia voluntarios la tecnología a otros para fabricarlas. Para estos fines no parece necesario la intervención de la OMC. En la práctica, eso ya está ocurriendo y hay varios ejemplos. India y Brasil o Argentina fabrican las vacunas de Astra.

La propuesta de la nueva directora general parece orientada a profundizar y ampliar esos acuerdos de licencia. Sin embargo, no puede perderse de vista que no son muchos los países con capacidades locales para fabricar vacunas (y medicamentos en general). Es una industria que requiere importantes inversiones en plantas industriales con muy altos estándares técnicos y validados por agencias sanitarias de países de alta vigilancia sanitaria y la Organización Mundial de la Salud.

No es una tarea simple y la OMC seguramente está procurando encontrar una «salida política» aceptable. Es esperable que además funcione.

Fuente: Programa Infosalud. Por Mirta Levis, Secretaria de  la Asociación Argentina de Salud Pública AASAP.