“La aprobación de un producto de biotecnología animal tanto para alimentos como fuente potencial para uso biomédico representa un hito para la innovación científica”, señala en un comunicado la FDA.

Los cerdos se denominan “GalSafe” porque carecen de una molécula llamada azúcar alfa-gal, capaz de desencadenar reacciones alérgicas (el síndrome de alfa-gal –AGS- puede causar una alergia grave en humanos). En ese sentido, la FDA ha determinado que los productos de cerdo GalSafe son seguros para la población en general.

Existen varios usos médicos potenciales para los cerdos GalSafe como la fabricación de heparina, un anticoagulante común derivado de tejido animal, más seguros para las personas con AGS. Los cerdos GalSafe también podrían ser útiles en pacientes que reciben xenotrasplantes (el trasplante de tejidos u órganos de una especie a otra) y que conllevaría a que el azúcar alfa-gal produjera el rechazo en humanos. Con los tejidos y órganos de los cerdos GalSafe se podría evitar esa incompatibilidad.

A diferencia del salmón genéticamente modificado que crece mucho más rápido que el salmón no modificado, los cerdos GalSafe no presentan diferencias respecto a los cerdos no modificadas. La única variación es que la galactosa-alfa-1,3-galactosa (conocida como alfa-gal) no se produce en sus cuerpos.

Según informa la FDA, los alimentos y los fármacos elaborados con cerdos GalSafe son seguros para los humanos. Asimismo señala que el impacto ambiental es similar al de los cerdos convencionales, en tanto que el riesgo microbiano para la seguridad alimentaria es bajo.