El Instituto de Genética Experimental de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR investiga una combinación de fármacos para lograr una quimioterapia menos tóxica y más efectiva en el tratamiento del cáncer de mama triple negativo, un tipo de tumor con pocas alternativas terapéuticas y de muy mal pronóstico. La experiencia es inédita en el área de las terapias metronómicas y evalúa el efecto terapéutico de la ciclofosfamida en combinación con el fármaco reposicionado Losartán. El trabajo fue publicado en la prestigiosa revista científica internacional “Oncotarget”.

La quimioterapia metronómica es un esquema terapéutico que se define por la administración crónica de fármacos antitumorales en dosis significativamente menores a las utilizadas en la quimioterapia, de manera más frecuente y sin intervalos de descanso prolongado. Mientras que la quimioterapia convencional consiste en la administración de fármacos antitumorales en altas dosis, con efectos secundarios; las terapias metronómicas presentan nula o escasa toxicidad en el paciente.

Graciela Scharovsky, directora del equipo de investigadores, explica que las terapias metronómicas implican una  mejora en la calidad de vida del paciente. Además “presentan un cuadro ventajoso, tanto desde el punto de vista del paciente como del de la salud pública». En ese sentido agrega «nuestro gran objetivo de futuro es que, aplicando este tipo de terapias, se logre que todos los pacientes con cáncer puedan tener acceso al tratamiento, una situación que en la actualidad no se cumple en los países de ingresos bajos y medios”.

Por su parte Leandro Mainetti, doctor en Ciencias Biológicas especializado en biología tumoral y miembro del equipo de investigación señala que “al presentarse escasos o nulos efectos secundarios, el paciente no necesita de cuidados paliativos importantes que requieran internación». Esto redunda en un menor costo monetario para el paciente y para el sistema de salud.

En la actualidad el cáncer se considera un grupo de enfermedades causadas por genes defectivos y, dado que cada persona tiene su propio genoma, cada tipo de tumor se comporta de diferente manera en cada paciente. El avance en las técnicas de biología molecular y de análisis genético hacen que puedan estudiarse y conocerse en detalle las características de cada tumor. De ese modo se puede aplicar un esquema terapéutico más específico para cada paciente.

En este trabajo los investigadores lograron resultados muy positivos en las pruebas de laboratorio ya que pudieron reducir el crecimiento tumoral, evitar los efectos adversos y mejorar la expectativa de supervivencia, por lo que entienden que se dan los factores para considerar como “muy posible” futuros ensayos clínicos.

Asimismo, los investigadores consideran necesario potenciar la ciencia desde el ámbito público, generando políticas de Estado que redunden en un mayor presupuesto y mejores salarios para los científicos.

El grupo de investigación, dirigido por Graciela Scharovsky, está compuesto por Viviana Rozados, María José Rico, y Leandro Mainetti. En el laboratorio también trabajan becarios doctorales de Conicet y estudiantes de biotecnología realizando su tesis de grado, y alumnos avanzados de medicina que son becarios en el Instituto.

Fuente: Argentina Investiga.