La enfermedad renal crónica (ERC) es uno de los principales factores implicados en la mortalidad temprana en pacientes con diabetes tipo 2. De ahí la importancia de detener la progresión del daño renal. Un nuevo estudio que comparó dos alternativas terapéuticas halló que la cirugía de bypass gástrico es más efectiva que los mejores tratamientos farmacológicos disponibles cuando se busca alcanzar la remisión de la albuminuria -es decir la presencia de albumina en la orina, un signo de daño del riñón- y de la enfermedad renal crónica, cuando la cirugía se realiza en estadios tempranos de enfermedad renal en pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad.

El trabajo, publicado en la prestigiosa revista científica JAMA Surgery, fue liderado por el médico brasileño Ricardo Vitor Cohen, director del Centro para la Obesidad y la Diabetes del Hospital Alemán Oswaldo Cruz, en San Pablo, Brasil.

“Una de las complicaciones de la diabetes es la pérdida urinaria de proteínas (albumina). Esto hace que el riñón progresivamente funcione menos hasta que se necesite llegar a hacer diálisis y, luego, un trasplante”, detalló Cohen, para luego añadir: “Esta es una característica de la mala evolución de la diabetes, a menudo acompañada por la obesidad, y es una complicación muy costosa”.

En concreto, en la investigación encabezada por Cohen se observó la remisión (desaparición) de la albuminuria en el 82% de los pacientes que se realizaron un bypass gástrico, mientras que solo el 55% de los pacientes a los que se les administró el mejor tratamiento farmacológico alcanzó ese objetivo. Esto, a su vez, resultó en tasas de remisión de la enfermedad renal crónica del 82% luego de la cirugía en tanto que fue del 48% tras recibir la opción farmacológica.

“Sabemos que hay dos categorías de medicamentos -los llamados análogos del GLP-1, que se asocian a otra clase de medicación denominada inhibidores de la enzima SGLT-2- que cuentan con evidencia nivel 1 en muchas publicaciones de que pueden bloquear la evolución de la enfermedad renal.  Por eso comparamos la cirugía metabólica (by pass gastrico) contra la combinación más efectiva y más moderna de fármacos y comprobamos que hay una ventaja de la cirugía sobre esta combinación farmacológica”, enfatizó el investigador.

Asimismo, el trabajo halló que el procedimiento quirúrgico estuvo asociado con mejor control de la glucosa, mayor descenso de peso y mejoría del colesterol y de la presión arterial.

“Encontramos que el control glucémico fue bueno entre los dos grupos de pacientes, pero fue mejor en el grupo quirúrgico. Observamos además en este último grupo el descenso de peso -un efecto de la cirugía muy esperado y beneficioso- y mejor control del colesterol y de la tensión arterial. Es decir que el Triple Objetivo (triple end point, establecido por la Asociación de Diabetes de Estados Unidos, ADA) fue controlado con más eficacia en el grupo quirúrgico que en el grupo clínico”, puntualizó Cohen.

Por otra parte, los autores del estudio señalaron que la calidad de vida también mejoró de manera más notoria entre los pacientes operados. “La calidad de vida fue mucho mejor en el grupo quirúrgico fundamentalmente porque también se logró que los pacientes operados tomaran cinco veces menos medicación, incluyendo insulina, que los del grupo clínico”, precisó Cohen. “Al no tener tantos medicamentos ni inyectables todos los días, la calidad de vida mejora: podemos disminuir la cantidad de medicación, mejorar el control de la diabetes y disminuir la progresión de la enfermedad renal”, resumió.

Es importante resaltar que la cirugía bariátrica hoy en día no se realiza solamente a pacientes con obesidad mórbida o extrema, sino que también está indicada -como en este estudio- para pacientes con obesidad grado I (IMC entre 30 y 35) asociada a diabetes tipo 2. A esto se le llama cirugía metabólica, la cual está avalada en nuestro país por la Sociedad Argentina de Cirugía de la Obesidad (SACO), la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) y la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) desde el 2014.

“Nuestros hallazgos destacan el potencial de la cirugía de bypass gástrico como un nuevo paradigma de tratamiento que deber ser considerado para retardar o detener la progresión de la enfermedad renal crónica en pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad”, concluyeron los autores del estudio.

ENFERMEDAD RENAL EN EL PAIS

Según la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, la prevalencia de diabetes en la población (de 18 años y más) es del 12,7%, es decir que 13 de cada 100 argentinos tienen diabetes. Y se estima que entre el 20 y 40% de las personas con diabetes tienen algún grado de enfermedad renal, siendo la nefropatía diabética la principal causa de ingreso a diálisis.

En la Argentina, la enfermedad renal crónica (ERC) afecta al 10% de la población y la mayoría desconoce esta condición. Más de 20.000 personas fallecen por causas relacionadas a la ERC cada año en el país.

La ERC es uno de los principales factores capaces de conducir a la mortalidad temprana en pacientes con diabetes tipo 2. En su estadio temprano, la ERC se caracteriza por albuminuria, es decir que el paciente tiene exceso de albúmina (una proteína presente en la sangre) en la orina.

Un riñón sano no permite que la albúmina pase de la sangre a la orina, mientras que un riñón dañado deja pasar esta proteína a la orina.

SOBRE EL ESTUDIO

El estudio liderado por Cohen fue un ensayo clínico randomizado, que incluyó a 100 pacientes con diabetes tipo 2, obesidad (índice de masa corporal de 30 a 35) y albuminuria. Los participantes, con un promedio de edad de 51 años, fueron divididos en dos grupos: uno que recibió el mejor tratamiento farmacológico y otro que se realizó bypass gástrico.

El seguimiento se realizó durante un periodo de cinco años, con un análisis intermedio de los datos a los 24 meses de seguimiento.