Por disposición del Ministerio de Salud bonaerense, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) será uno de los 19 centros encargados de realizar pruebas para el diagnóstico de coronavirus. En total, el Ejecutivo provincial espera cumplir con el testeo de dos mil muestras diarias y la Universidad contribuirá al respecto a través de sus instalaciones y de sus especialistas. Hasta la semana pasada, el Instituto Malbrán era el único espacio habilitado según la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar el trabajo. No obstante, ante el avance de la pandemia, instituciones señeras de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Chaco y Tierra del Fuego podrán hacer su parte.

“El lunes 16 de marzo nos contactaron del Ministerio de Salud provincial y la Secretaría de Salud del Municipio de Quilmes para ver si teníamos las capacidades necesarias para diagnosticar. El rector, Alejandro Villar, nos encomendó poner manos a la obra, así que me contacté con el Dr. Hernán Farina, que coordina la Plataforma de Servicios Biotecnológicos”, plantea Alejandra Zinni, directora del Departamento de Ciencia y Tecnología de la UNQ. La PSB cuenta con un laboratorio que habitualmente presta servicios similares (de diagnóstico, caracterización de virus y cultivos, entre otros), por lo que se encuentra habilitada para operar en este contexto de emergencia sanitaria. “Somos nueve personas que acondicionamos el espacio a los efectos de cumplir con todas las normas de bioseguridad que solicita la OMS y otros actores de referencia. Contamos con el equipamiento necesario para cumplir satisfactoriamente con la tarea demandada. Recibimos, además, la instrucción de los capacitadores del Instituto Malbrán”, continúa. Los especialistas que estarán a cargo de los diagnósticos pertenecen al campo de la virología y la oncología molecular del Departamento de CyT. Además del compromiso de los investigadores de la casa (doctores formados en la universidad pública) se suma la valiosa participación de algunos miembros del Personal de Administración y Servicios.

¿Cómo será el modus operandi? “Las muestras llegarán en triple empaque, se transportarán de una manera segura y harán el ingreso a la unidad PSB. Nuestros especialistas, en distintas estaciones de trabajo, las recibirán, procesarán y, mediante el instrumental apropiado, procederán a ejecutar el diagnóstico. Los kits serán suministrados por el gobierno provincial y, una vez que tengamos los resultados, serán cargados a un sistema de gestión de información centralizada. Allí se comunicarán los positivos y negativos”, describe. Luego de uno o dos días, los resultados se subirán al Sistema Integral de Información Sanitaria Argentina. De aceitarse este procedimiento permitirá cubrir la demanda y obtener más rápido los diagnósticos por Covid-19 en territorio bonaerense.

El aislamiento es clave pero también lo es la capacidad de testeo. ¿Por qué? Porque si los gobiernos desconocen la cantidad de infectados resulta muy difícil –casi imposible– planificar estrategias sanitarias específicas y bien dirigidas. Las políticas públicas necesitan de los números. El ejemplo paradigmático, claro, lo constituye Corea del Sur, que ha realizado una campaña de chequeos masivos y sus curvas de propagación del virus se han achatado con éxito. “Las dos líneas de acción que maneja el mundo son complementarias: por un lado, necesitamos que la gente comprenda que si se queda en sus casas el virus no circula; y por el otro, la capacidad de testeo. Laboratorios, universidades y centros de salud de todo tipo quieren colaborar para resolver este conflicto. A pesar del macrismo, el sistema ha resistido y está intacto para salir a dejar todo, a dar las respuestas necesarias. Tenemos la infraestructura, la tecnología pero, por sobre todo, tenemos los recursos humanos. Un valor esencial y determinante”, apunta. Y luego concluye: “Agradecemos al gobierno nacional que nos da esta posibilidad y valora nuestras capacidades para afrontar la pandemia. Las universidades volvemos a tener un rol protagónico, una función social que emociona. Nos explotaron los WhatsApp y los correos con muchísimos colegas que se ofrecen a dar una mano. Es conmovedor, la vamos a sacar adelante”.

:: Los hospitales que se incorporaron para cooperar con el trabajo son: “Argentino Diego” (Azul), “Alende” (Mar del Plata), “Penna” (Bahía Blanca), “San Juan de Dios” (La Plata), “Rossi” (La Plata), “Eva Perón” (San Martín), “Paroissien” (La Matanza), “El Cruce” (Florencio Varela), “Evita” (Lanús) y “Fiorito” (Avellaneda). A estos establecimientos se sumaron los laboratorios de las facultades de Medicina, Ciencias Exactas y Veterinaria de la UNLP y de la UNQ, junto con el Instituto Biológico “Dr. Tomás Perón” (La Plata), SENASA (Martínez), el Centro de Investigaciones Básicas y Aplicadas (Junín), el Centro de Bioinvestigaciones (Pergamino) y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas «Maiztegui».

Fuente: Universidad Nacional de Quilmes