El superintendente Eugenio Zanarini recibió ayer al presidente del COSSPRA y del IOSPER, Fernando Cañete, quien al inicio del encuentro planteó la situación de las obras sociales provinciales miembros del COSSPRA, que brindan cobertura en salud a más de 7 millones de beneficiarios.

Cañete desarrolló la situación de las obras sociales provinciales, destacando que “como financiadoras somos las primeras en el país en absorber cualquier tipo de cobertura. Esto abarca desde medicamento de alto precio hasta nuevas tecnologías, sin considerar si son de uso compasivo, si tienen evidencia científica, si está comprobada su efectividad o el costo beneficio; todas cuestiones cruciales para otorgar la prestación. Sin embargo, estamos obligados a brindar el servicio, porque cualquier cuestión técnica que planteemos termina en un recurso de amparo y, ante la duda, el juez falla a favor del que asume es el más débil. Pero desconocen que detrás de todo esto hay lobbies empresariales que buscan la posibilidad de comercializar un producto”.

El presidente de COSSPRA manifestó el impacto que dichas coberturas tienen sobre los presupuestos, ya que producen una ruptura del equilibro financiero y del sistema solidario. “Nos obligan así a aplicar la mayoría de los recursos en pocas personas, sin considerar que los afiliados son muchos más. Solo por mencionar un ejemplo, hay obras sociales provinciales de 300.000 beneficiaros que son forzadas a destinar el 61,1% de su presupuesto total en tan solo 16.000 afiliados. De esta forma, solo queda un 38% para un universo de 280.000 personas que también requieren servicios”, graficó.

De acuerdo con lo expuesto, Cañete le propuso a su par de la Superintendencia llevar a cabo un trabajo conjunto, en principio para ser escuchados, “porque desde el Consejo entendemos que somos las Obras Sociales Provinciales quienes ampliamos de forma inmediata cualquier medida nacional que se tome, ya sea sobre discapacidad, el uso de nuevos medicamentos y tecnologías o el cumplimiento de leyes especiales”.

Por su parte, Zanarini manifestó que habilitarán la participación del Consejo en la compra conjunta de medicamentos y luego hacia adentro de la organización cada provincia adherirá o no. El objetivo es comenzar con un grupo de medicamentos, preferentemente aquellos de alto precio, para lo que se avanzará en buscar las mejores herramientas que optimicen estos recursos.

“El encuentro fue sumamente productivo, ya que inauguramos un canal de diálogo y un camino de trabajar a futuro. También hablamos sobre el valor de los aranceles de todas las prestaciones de discapacidad, porque es algo que debemos discutir. No es lo mismo una práctica en Jujuy que en Tierra del Fuego, Mendoza o Entre Ríos. Pero a algunas provincias se les exige la aplicación de valores nacionales en discapacidad, cuando en realidad la idiosincrasia es distinta, al igual que las economías provinciales. Entonces, hay que establecer un equilibrio donde los valores arancelarios estén focalizados, fundamentalmente, en la cuestión regional”, detalló Cañete.

Por último, el ejecutivo del COSSPRA contó que acordaron “mantener un contacto fluido porque ambas organizaciones coincidimos en la necesidad de generar políticas que garanticen la subsistencia del sistema de salud argentino”. Y agregó: “Concordamos en que el aporte tanto de las obras sociales sindicales como de las provinciales no es suficiente, por lo que hay que articular políticas que nos permitan optimizar todos los recursos para sostener el sistema sanitario”.