Si bien los centros médicos de Estados Unidos y de Europa ya cuentan con el perfil genético del cáncer de mama de gran parte de su población femenina para realizar un mejor diagnóstico y tratamiento, esto aún no se aplica en América Latina. Ahora, un consorcio de investigadores anunció que los primeros datos para la región se van a hacer públicos el año que viene.

La investigación tuvo su punto de partida en 2010, cuando se creó la Red Latinoamericana de Investigación en Cáncer (LACRN), coordinada por el Centro de Salud Global del Instituto Nacional de Cáncer (NCI) de Estados Unidos y del que participan también Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay. Durante los tres primeros años del proyecto, LACRN reclutó casi 1500 pacientes en toda Latinoamérica (350 en nuestro país), armó 11 biobancos en todo el continente (cuatro de ellos en Argentina) e involucró a 30 hospitales (tres de nuestro país) y a 11 instituciones científicas, incluyendo a la Fundación Instituto Leloir. ¿El objetivo? Correlacionar los perfiles genómicos o “firmas moleculares” de los tumores de mama con la evolución de la enfermedad y la respuesta a los tratamientos.

Este es el primer proyecto a nivel global que involucra un gran número de pacientes (1500 en total) con un alto nivel de seguimiento para ese tumor en pacientes de América Latina.

“En 2019 estarán listos los primeros resultados clínicos, epidemiológicos, genómicos, de ancestría y otros datos de relevancia obtenidos a lo largo de ocho años de investigación”, afirmó el doctor Osvaldo Podhajcer, jefe del Laboratorio  de Terapia Molecular y Celular de la Fundación Instituto Leloir  (FIL) y coordinador de LACRN por Argentina.

Podhajcer participó esta semana de una reunión del consorcio internacional en Rockville, Estados Unidos. También lo hizo la doctora Andrea Llera, directora de la Unidad asociada de Genómica en Cáncer “Genocan” que funciona en la FIL e investigadora del CONICET, quien destacó que “el uso de tecnologías genómicas sumado a los aspectos clínicos ayudaría a mejorar el pronóstico y permitiría identificar a las pacientes que mejor responderían a un tratamiento determinado”.

Asimismo Podhajcer, también investigador del CONICET,  afirmó que “el seguimiento de los pacientes en los diferentes países a lo largo de 5 años podrá servir para entender las diferencias en la evolución de la enfermedad y la respuesta a los tratamientos y podría sentar las bases para una mayor armonización de los tratamientos a nivel continental”.

Además de la financiación del NCI, el consorcio recibió apoyo de la actual Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, la Fundación Argentina de Nanotecnología y el Instituto Nacional del Cáncer de Argentina. La red argentina también está integrada por la Universidad Católica de Córdoba y cuatro hospitales: el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo de la Universidad de Buenos Aires; el Hospital Municipal de Oncología Marie Curie, de la Ciudad de Buenos Aires; y los hospitales Interzonal de Agudos Eva Perón y el municipal Diego Thompson, ambos en San Martín.

En Argentina, como en la mayoría de los países del mundo, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres, con 5600 decesos por año. Cerca del 30 por ciento de las pacientes llega al consultorio cuando el tumor está avanzado.

FUENTE: Agencia CyTA-Fundación Leloir