El secretario de Gobierno de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, definió hoy que “la cobertura universal efectiva –la estrategia enfocada en la atención de las enfermedades crónicas no transmisibles que implementa el área a su cargo–busca reducir las inequidades para el abordaje del cáncer”, ya que dijo que “sólo una de cada cinco personas que padecen la enfermedad en el país recibe un tratamiento oportuno y adecuado”.

El funcionario indicó que entre las enfermedades crónicas no transmisibles se encuentran la diabetes, la enfermedad cardiovascular y el cáncer, durante la apertura de la jornada Diálogos, deliberación y Debates II, que reúne por dos días en Buenos Aires a expertos nacionales e internacionales, académicos y representantes de agencias como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional contra el Cáncer.

Del panel de apertura participó también el profesor de Harvard T H Chan School y de Harvard Medical School, Rifat Atun, y estuvo moderado por Zulma Ortiz, del Instituto de Investigaciones Epidemiológicas de la Academia Nacional de Medicina.

En el marco de su presentación, Rubinstein mostró que actualmente “las enfermedades crónicas dan cuenta del 70 por ciento de la carga de enfermedad en el país”, y distinguió la evolución de esa estadística de acuerdo a las enfermedades. “En los últimos 20 años observamos una reducción de la mortalidad por enfermedad cardiovascular, pero la mortalidad por cáncer se ha mantenido”, describió y la atribuyó a que “existen enormes brechas y una gran variabilidad de acceso”.

Rubinstein indicó que para mejorar el acceso y la calidad de atención, la Secretaría a su cargo implementa la cobertura efectiva de salud, una estrategia reorientada a la detección y tratamiento de las enfermedades crónicas, que tiene por objetivo expandir los servicios a través de la inclusión de más personas y eliminar los pagos de bolsillo.

La cobertura efectiva, detalló el funcionario, se asienta en tres ejes prioritarios: salud familiar y comunitaria en el territorio con la población georreferenciada; salud digital, basada en la conectividad (Telesalud) y la historia clínica digital, y la ampliación y mejora de la calidad de atención. En ese marco, Rubinstein indicó que “el Estado nacional está destinando 650 millones de dólares a través del Programa de Ampliación de la Cobertura Efectiva de Salud (PACES) a los planes tendientes a atender esta problemática”.

Al mismo tiempo, destacó las intervenciones que viene realizando la Secretaría en relación a la vigilancia de las enfermedades crónicas no transmisibles, “a través de una batería de encuestas que se han realizado o se están llevando adelante como la 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, la 3º Encuesta Mundial de Salud Escolar, la 1º Encuesta de Vigilancia Telefónica y la 2º Encuesta Nacional de Salud y Nutrición”, con el fin de generar evidencia para adecuar las políticas para su prevención y tratamiento.

A su turno, Rifat Atun, de la Universidad de Harvard, trazó un panorama de las políticas para la prevención y tratamiento del cáncer en América Latina y abordó “la necesidad de generar una narrativa mundial sobre la enfermedad”, al tiempo que consideró “las situaciones de crisis como un marco de oportunidad para el desarrollo de respuestas eficaces en las políticas para el abordaje del cáncer”.

 

Fuente: Secretaría de Salud de la Nación