La Cámara de Diputados sancionó ayer, por unanimidad, la nueva legislación de procuración de órganos y tejidos en todo el territorio Argentino. La norma replica el modelo de países con altos índices de donación que ya prescinden de las “listas de espera”. Actualmente, en la Provincia, 5 mil bonaerenses esperan un trasplante de órgano o tejido.

El proyecto de ley aprobado, Trasplante de Órganos, Tejidos y Células en Seres Humanos, modifica la ley 24.193 sancionada en el año 1993 y modificada en 2005. El pasado 30 de mayo había sido aprobado también por unanimidad en la Cámara de Senadores de la Nación. El cambio de paradigma lo impone el  artículo 33 de la norma que dispone que “podrá realizarse la ablación de órganos y/o tejidos a toda persona capaz mayor de 18 años que no haya dejado constancia expresa de oposición a que después de su muerte se realice la extracción de los mismos”.

En tanto, el presidente del CUCAIBA, Hugo Petrone, calificó la norma como “un paso adelante porque modifica la antigua ley, era necesaria y va a ayudar a agilizar algunos procesos e incorporar otros, como por ejemplo, los trasplantes renales cruzados que hasta ahora no estaban reglamentados con donante vivo”.

Petrone destacó también que “la nueva ley estima servicios de procuración en establecimientos hospitalarios”. Esto quiere decir que se crearán servicios, al igual que los de otras especialidades médicas, pero en este caso destinados a garantizar todas las etapas del proceso de donación.

Respecto al consentimiento, la norma manifiesta que “en caso de no encontrarse registrada la voluntad del causante, el profesional a cargo del proceso de donación debe verificar la misma conforme lo determine la reglamentación”, y que en el caso de los menores, especifica que “se posibilita la obtención de autorización para la ablación por ambos progenitores o por aquel que se encuentre presente”.

A su  vez, la expresión de la voluntad se puede revocar en cualquier momento y se podrá manifestar en el Incucai (www.argentina.gob.ar/salud/incucai), el Registro Nacional de las Personas (Renaper), los registros de estado civil y capacidad, los centros de salud públicos y privados en las provincias y las oficinas del Correo Argentino, como lo determinará la reglamentación de la norma.

El proyecto en cuestión está inspirado en el caso de Justina Lo Cane, una nena de 12 años que murió el año pasado en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón. Durante la internación, la familia lanzó una campaña llamada “Multiplicate X 7” para generar conciencia sobre la donación de órganos, que luego se transformó en el proyecto que se aprobó ayer.