El 50% de los adolescentes completa el esquema de vacunación contra el VPH. La vacuna contra el VPH forma parte del Calendario Nacional de Vacunación de la Argentina, y requiere dos dosis para brindar protección adecuada. Es gratuita y obligatoria para niñas y niños de 11 años y personas que viven con VIH o que han recibido un trasplante entre 11 y 26 años

“En nuestro país, cuyo calendario oficial de vacunación establece un esquema de dos dosis separadas por un intervalo de 6 meses, la cobertura en mujeres de la primera dosis de la vacuna contra el VPH se encuentra entre el 80% y el 85%, pero la cobertura de la segunda dosis es mucho menor, pues es de aproximadamente el 50%”, comentó el doctor Pablo Bonvehí, presidente de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), jefe de Infectología del CEMIC y coordinador de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). El especialista recordó que “a través de la vacuna se previene en prácticamente todos los casos, la infección con los tipos de virus del VPH que más frecuentemente se asocian con el desarrollo de cáncer de cuello de útero en la mujer y otros cánceres ano-genitales en hombres y mujeres, así como también las verrugas genitales”.

Los virus de papiloma humano (VPH o HPV por sus siglas en inglés) son virus de transmisión por vía sexual que son muy comunes en todo el mundo. Hay más de 200 tipos diferentes de VPH, pero se sabe que la infección persistente por algunos de ellos causan ciertos tipos de cáncer, por ejemplo, cáncer cervical, de pene, anal y orofaringeo, entre otros. Otros tipos de VPH de bajo riesgo son responsables de las verrugas genitales. La mayoría de los hombres y mujeres sexualmente activos adquirirán al menos un tipo de VPH en algún momento de su vida, de ahí la importancia de su prevención primara a través de una vacuna en forma oportuna.

En todo el mundo, el cáncer de cuello uterino o cáncer cervical es la cuarta causa más frecuente de cáncer en la mujer, según refiere la Sociedad Internacional de Virus Papiloma. Se estima que unas 270.000 mujeres mueren a causa de esta enfermedad cada año. El 85% de esos casos ocurren en las regiones menos desarrolladas del mundo. “En Argentina se producen unos 4.956 casos nuevos por año de cáncer de cuello uterino, enfermedad que causa unas 1.800 muertes anuales. La tasa de incidencia en el año 2012 fue de 20.8/100.000 mujeres con una mortalidad de 7/100.000 mujeres. Existen diferencias regionales de incidencia y mortalidad, siendo la región NEA la de mayor incidencia”, recordó la doctora Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y ex presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), y agregó: “Es tan importante la carga de enfermedad en niñas que la vacunación es fundamental y un hito en Salud Publica.”

Herramienta de prevención

En Argentina, como en numerosos países, se realiza un abordaje integral para la prevención del VPH, con el objeto de disminuir la mortalidad ocasionada por los tumores asociados a la infección persistente por genotipos de alto riesgo de este virus. Esta estrategia consta de relevantes ejes como la prevención primaria a través de la educación sexual y la vacunación, así como también la prevención secundaria que incluye el tamizaje, detección precoz y tratamiento oportuno de las lesiones de alto riesgo. En la Argentina, la vacuna contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2011. En ese entonces, se estableció la vacunación de las niñas de 11 años de edad nacidas a partir del año 2000; en 2017, el derecho de acceder a la vacuna contra el VPH se extendió a los varones de 11 años nacidos a partir de 2006. Asimismo, el Estado provee la vacuna en forma gratuita a personas que conviven con VIH y trasplantadas entre 11-26 años con un esquema de 3 dosis.

“La vacuna se aplica a los 11 años porque desde el punto de vista sanitario es la edad en la que se asegura la mejor respuesta de anticuerpos, en la mayoría de los casos previo al contacto con el virus y en Argentina es una etapa de la vida en la que tenemos otras vacunas en el Calendario Nacional de Vacunación, lo que favorece el acceso de los adolescentes a la vacunación“, explicó la doctora Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y consultora en Análisis de Estrategias Sanitarias de la Fundación Huésped.

“La vacunación en varones colaborará con esta situación protegiendo en forma indirecta a las mujeres (protección de rebaño) pero también evitará en varones otros tipos de cánceres menos frecuentes”, explicó la doctora Gentile. En el varón, la infección causada por el VPH puede derivar entre otros en cáncer de pene, ano y laringe, además de causar verrugas genitales. La vacuna contra el VPH que establece el Calendario Nacional de Vacunación es la cuadrivalente, que además de prevenir los genotipos 16 y18, que pueden progresar al cáncer en caso de evolucionar a una infección persistente, “ofrece el beneficio adicional en la prevención de verrugas genitales ya que también protege contra los tipos de VPH 6 y 11, causantes de la mayoría de las verrugas anogenitales no oncogénicas”.

“Estudios recientes muestran que la vacuna protege al menos por 12 años, pero las proyecciones son de una protección sostenida a largo plazo, por lo que no se recomiendan refuerzos de la vacuna.”, agregó el doctor Silvio Tatti, director del Programa de Prevención, Diagnóstico, Terapéutica y Vacunación en Patologías del Tracto Genital Inferior y Colposcopía del Hospital de Clínicas.

“La existencia de este importante medio de prevención con dos dosis de vacunas y el acceso gratuito que garantiza su inclusión en el Calendario Nacional de Vacunación, hace que no debamos perder nunca la oportunidad de indicar no solo esta vacuna sino todas las incluidas en el calendario a nuestros pacientes”, señaló la doctora María Teresa Rosanova, Jefa Clínica del Servicio de Infectología del Hospital J. P. Garrahan.

Aporte local

Habrá numerosas organizaciones locales que participarán del “Día Internacional de Conciencia del Virus Papiloma Humano (VPH)”; entre ellas el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (ANLIS-Malbrán), que aloja al Laboratorio Nacional y Regional de Referencia para este virus (perteneciente al Ministerio de Salud de la Nación). “En esta etapa es muy importante abordar la vigilancia epidemiológica y medir el impacto de la vacunación en nuestro país; para ello estamos realizando el primer estudio en la región latinoamericana y uno de los pocos disponibles en el mundo que informará sobre los cambios en la circulación de los virus en las adolescentes vacunadas”, comentó la doctora María Alejandra Picconi, jefa del Laboratorio Nacional de Referencia de VPH.

También participan de la iniciativa la Asociación Argentina de Microbiología (AAM), la Sociedad Argentina de Patología del Tracto Genital Inferior y Colposcopía, el Servicio de Oncología Cabeza y Cuello del Hospital Alemán, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Asociación Civil Sostén, la División ginecología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Fundación Huésped.

“Creo que es muy importante difundir esta campaña para concientizar y educar a nuestra población acerca de la infección por VPH, posibles consecuencias y formas de prevención”, comentó el doctor Gonzalo Gómez Abuin, del Hospital Alemán. “Como Organización de la Sociedad Civil, estamos muy orgullosos de participar en esta iniciativa global que nos compromete aún más en nuestra tarea de prevención –agregó María Alejandra Iglesias, de la Asociación Civil Sostén–. Esperamos poder realizar acciones que contribuyan a sensibilizar e informar a la comunidad sobre las posibilidades que tenemos contra este virus y sus consecuencias. Contamos con la vacuna preventiva, en calendario obligatorio, como herramienta fundamental para evitar lesiones benignas y también cáncer.”

“La iniciativa relacionada a reforzar la prevención de la infección por VPH es importante porque si bien la mayoría de las infecciones son autolimitadas, las complicaciones relacionadas a la infección persistente se presentan en la edad adulta y esto hace que la percepción de la importancia de la prevención primaria sea baja –comentó la doctora Miriam Bruno, Jefa de Control de Salud del Hospital Carlos G. Durand y miembro del Comité de Infectología de la SAP–. Además, el impacto de la vacunación se va a evidenciar en varios años, pero sólo va a ser posible con una cobertura adecuada de los adolescentes”.