La fototerapia consiste en la exposición de la piel a longitudes de onda de rayos de luz ultravioleta bajo supervisión médica. Tanto la luz ultravioleta tipo A (UVA) como la tipo B (UVB), se encuentran en la luz natural del sol y ambos se emplean para tratar diferentes afecciones cutáneas y/o inflamatorias, entre ellas, la psoriasis.

“El mecanismo de acción de la fototerapia consiste en inhibir el proceso inflamatorio, eliminando y desacelerando la reproducción de las células T”, explica Nélida Raimondo, quien lidera el Servicio de Dermatología Hospital Aeronáutico Central, que el lunes 29 de enero inauguró un nuevo equipo de fototerapia.

La dosis de emisión de luz ultravioleta será determinada en relación al fototipo cutáneo, la edad, antecedentes y patología del paciente. “Este tratamiento, bien controlado por profesionales idóneos, es bien tolerado e indoloro por lo que puede ser indicado para niños pequeños, mujeres embarazadas y en pacientes con formas localizadas de psoriasis”, sostiene Raimondo. La fototerapia funciona de manera complementaria y es compatible con otros tratamientos enfocados en procesos inflamatorios y en la producción de células T, como por ejemplo, los medicamentos biológicos.

Este tipo de equipos son necesario para el tratamiento de la psoriasis, el vitíligo y también, ciertos tipos de linfomas, entre otras patologías con lesiones en la piel. Es por ello que la especialista afirma que “es muy importante contar con este tipo de equipos en distintos medios hospitalarios para así lograr una mejora en la calidad de vida del paciente”.

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