El Dr. Claudio Martin, a cargo del área de Tumores de Pulmón del Instituto Alexander Fleming y del Hospital María Ferrer, habló sobre la problemática en el marco de la presentación de ambas innovaciones y dijo una frase esperanzadora: “Poco a poco nos vamos acercando a la cronificación del cáncer de pulmón”.

Luego explicó: “En la actualidad es posible diferenciar muchos tipos de tumores en base a sus modificaciones genéticas. Se hace un test genético que permita establecer cuál es el tratamiento que tendrá mayor impacto. Este es un cambio que ocurrió en los últimos seis o siete años”.

Martin continuó diciendo: “Hoy la medicina personalizada puede ofrecer mejores resultados al tener como target distintos drivers. Si nosotros tenemos un cambio en el ADN producido por algo, eso termina en una proteína que no es normal y funciona mal. Si podemos saber cuál es el cambio podemos tener un beneficio importante.

“¿Qué es un drivers oncogenico?”, se preguntó para responder al auditorio, “la terapia personalizada busca por donde va el tráfico tumoral, si le doy una pastilla que corta este tráfico será más importante. Este es el concepto de la terapia personalizada, buscar por donde va la actividad del tumor y la cortamos. Muy distinto a la quimioterapia”.

El especialista afirmó que en 2001 se trataba a todos los pacientes igual. “Pero hemos podido detectar en muchos casos por donde van las calles –drivers-, los dos más importantes: ALK y EGFR. Con las terapias dirigidas, en cáncer de pulmón, el beneficio es mucho mayor que con quimioterapia, la toxicidad es mucho menor”, aclaró el especialista.

Por su parte, el Dr. Juan Pablo Sade, a cargo del área de Tumores Urológicos del Instituto Alexander Fleming, manifestó que  para  los pacientes con cáncer de vejiga metastásico las opciones terapéuticas son limitadas. La droga fundamental para ellos se llama cisplatino y se usaba desde los años ’70.

“Hacía mucho tiempo que no teníamos aprobaciones de nuevas drogas en esta enfermedad; el tratamiento del cáncer de vejiga con metástasis es insuficiente, ineficaz. Somete al paciente a un número importante de efectos adversos, deteriora su calidad de vida, es poco efectivo, y la duración de la efectividad es corta. En todo sentido, es una necesidad insatisfecha tener nuevas drogas para estos pacientes”, dijo.

“La aprobación de esta inmunoterapia viene a mejorar muchos de estos problemas, ya que es un tratamiento excelentemente tolerado, muy efectivo en un número considerable de pacientes, con larga duración, así que sin duda ha cambiado de manera definitiva el paisaje, la situación del tratamiento del cáncer de vejiga metastásico, y ha mejorado en muchos aspectos lo que teníamos hasta ahora”, comentó el especialista.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.