“El mieloma es un tumor benigno, hormonodependiente. Su aparición se debe a un conjunto de factores multifactoriales: predisposición genética, hereditaria, ambiental y hormonal. Crece en un ambiente extroprogestágeno, que son las dos hormonas que regulan el ciclo menstrual de la mujer y por lo tanto es habitual que la edad de presentación sea la reproductiva, entre los 25 y 50 años”, explicó Meritxell Gracia Quero, ginecóloga del Hospital Clinic i Provincial de Barcelona, Departamento de Ginecología Benigna, quien visitó Argentina con motivo de la presentación del nuevo medicamento, para compartir su experiencia.

Quero  explicó que si bien una mujer de cada dos sufre este trastorno, el 70% de quienes tienen fibromas no tienen síntomas; mientras que entre el 20 por ciento y 30 sí los tienen. “Son a estas mujeres a las que podemos ofrecerles al arsenal terapéutico que tenemos”, sostuvo la especialista.

Una mujer asintomática es aquella que no posee síntomas de ningún tipo. La presencia de mioma no condiciona la fertilidad necesariamente, los problemas reproductivos están asociados con un caso concreto, ampliamente estudiado. En tanto, los síntomas más habituales son: sangrado abundante durante la menstruación,  menstruaciones más largas, sangrado entre menstruación, pequeños sangrados inter ciclos, presencia de coágulos al menstruar, sangrado en todas sus variantes y asociado a éste, dolor pélvico. Dolor con la menstruación, al tener relaciones sexuales y con la ovulación, pudiendo a veces también provocar problemas compresivos, dificultades para orinar y/o defecar, todo por efecto de la compresión.

Al ser consultada sobre los tratamientos existentes, previos a la llegada del nuevo medicamento que en el país comercializa Laboratorios Bagó, la especialista del Hospital Clinic i Provincial de Barcelona explicó que “antes utilizábamos dos armas: uno el tratamiento médico, en forma de pastillas, inyectables, DIU o tratamientos de suplementación con hierro.  La otra línea era la cirugía. Pacientes que no aceptaban el tratamiento médico, porque no quieren usar hormonas y estos hasta el día de hoy son los efectivos, también las que han recidivado o  en el caso concreto de algunos miomas donde está claro que la cirugía es la mejor opción. En relación a las formas de cirugía, son dos: con preservación uterina o radical, que es la histerectomía y se trata de sacar el útero directamente”.

Acetato de ulipristal, el nuevo aliado

David Fusaro, director Médico del Instituto Ginecológico de Buenos Aires y jefe del servicio de Ginecología del Hospital Universitario Fundación Favaloro, explicó a este medio que el acetato de ulipristal “es un modulador selectivo de los receptores de la progesterona. Trabaja sobre los receptores de las hormonas, porque los miomas tienen receptores hormonales y por lo tanto la medicación se une a estos modulándolos; ejerciendo una acción terapéutica. Es un tratamiento englobado dentro de lo que serían tratamientos hormonales, pero no es estrógeno y no es progesterona”.

Fusaro explicó que el nuevo medicamento está disponible desde agosto y “viene a sumarse como una herramienta terapéutica más. Muchos de los tratamientos médicos de los que disponíamos hasta ahora eran efectivos, pero tenían grandes efectos adversos o viceversa. Solamente trabajábamos sobre los síntomas, pero muy pocos en el tamaño y el volumen. Teníamos algunos recursos inyectables pero con efectos adversos”.

Al respecto, Quero relata que el acetato ulipristal fue aprobado en España, por EMA, en 2012; al tiempo que en 2013 comenzó a usarse. “Estados Unidos no lo tiene todavía, porque no fue aprobado por la FDA, debido a un tema de epidemiología. El perfil del paciente que se escogió en Europa, que es donde empezaron los estudios de inicio, no se corresponde con el del estadounidense, en función del peso y la talla. En ese sentido, la FDA es muy estricta”, señaló.

Fusaro pone el foco en cuáles serán las pacientes que podrán beneficiarse con este tipo de tratamiento. Y dice: “En primer lugar las que presenten sangrado uterino normal, porque el tratamiento en muy pocos días va a corregirlo. En segundo, las que no deseen ir a cirugía. No todas las mujeres que usen este medicamento van a evitar la cirugía, pero un porcentaje sí. Un tercer grupo son quienes, por alguna razón, tienen algún problema de fertilidad vinculado a los miomas sub mucosa, que son los que deforman la cavidad uterina; y en cuarto lugar, aquellas que estando próximas a la menopausia, tienen mioma”.

¿Cómo es el tratamiento? 

Tanto Fusaro como Quero, coinciden en afirman que el ulipristal tien pocos efectos adversos, muy leves y poco frecuentes, con una alta tasa de seguridad y efectividad en el corto plazo. Estos podrían ser gastrointestinales y cefaleas. El tratamiento con ulipristal es oral y se hace por ciclos. Se toma un comprimido diario, por noche, durante tres ciclos de 28 días, que pueden reiterarse. Hay estudios clínicos que lo demuestran. “Con cada uno hay una reducción del volumen de los miomas con un efecto sostenido y eficaz, a pesar de la repetición del tratamiento”, aseguran.

Financiamiento y cobertura

“El acetato ulipristal ha sido muy bien recibido por las obras sociales y pre pagas”, confirma el especialista del Instituto Ginecológico de Buenos Aires y jefe del servicio de Ginecología del Hospital Universitario Fundación Favaloro. Y continpúa: “Contrariamente a otros tratamientos, el acetato tiene muy buena farmacoeconomía, en muchos casos puede evitar cirugías y otros gastos  mayores como hierro, transfusiones, tratamientos por anemia, ausencias en el trabajo por parte de la mujer, etc. De manera tal que fue muy bien recibido por el sistema de salud y tiene los descuentos correspondientes, lo que va a permitir la accesibilidad”.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.