Licenciada María Laura Romano (MN 5992) – Directora de Integral Nutrición

Tips y recomendaciones para que un desayuno sea completo

-Una porción de lácteos -leche, yogurt, quesos- que nos aportan proteínas y calcio.
-Una porción de carbohidratos, idealmente de digestión lenta, ya que brindan mayor saciedad a largo plazo -pan integral con semillas, cereales integrales, galletitas con avena, salvado, frutos secos o semillas.
-Una fruta – siempre que sea posible, fresca y con cáscara, también para brindar más saciedad.
Aunque muchos la teoría la saben perfectamente, en la práctica no sucede lo mismo y resulta que por diferentes motivos las personas omiten el desayuno. Veamos algunos ejemplos y las posibles soluciones para poder lograrlo:

¿Qué hacer si “no te levantas con hambre”?

En este caso es probable que estés cenando muy pesado. Lo ideal sería que comiences a cenar más liviano para levantarte con hambre y poder realizar un desayuno completo.
Si incluso cenando liviano te levantas muy temprano y a esa hora no tenés hambre, podés realizarlo más tarde y hacerlo saludable igual. En lugar de picotear galletitas o facturas en el trabajo, podés llevarte pan integral fresco o tostadas de salvado y tener queso crema para untarlas como si estuvieras en tu casa.

¿Qué hacer si “no tenés tiempo»?

Si el problema es el tiempo tenemos varias estrategias para poder solucionarlo.
Podés dejarte preparado de la noche anterior aunque sea una parte de tu desayuno y hacer el resto en el trabajo o en la facultad.
Si querés arrancar con la fruta y el lácteo podés dejar armada una ensalada de frutas natural y mezclarla con una «crema light» hecha con queso untable, edulcorante y esencia de vainilla. ¡Vas a ver lo rico que queda!
O al revés, podés comer una tostada en dos minutos y llevarte la preparación en un recipiente para comer más tarde. Podés agregarle un puñado de cereales integrales y ya tenés el desayuno completo para llevar.

¿Qué hacer si  «te aburre desayunar siempre lo mismo»?

Hay varias opciones para poder variar el desayuno sin dejar de hacerlo completo:
Si te gustan las tostadas podes combinarlas con queso untable y en lugar de siempre agregarle mermelada cambiar por miel, frutas frescas cortaditas y por qué no un poco de dulce de leche.
También podés armarte en un bowl un poco de yogurt, frutas y granola. O preparar unos panqueques súper fáciles para compartir. Mixeando o licuando 1 huevo, 1 banana, 1 chorrito de leche, 1/2 taza de avena, edulcorante y esencia de vainilla. Los podés acompañar con frutas frescas y la «crema light» que mencioné más arriba y quedan deliciosos.

Ahora, ¡no tenés excusas para tomar un buen desayuno! Es clave comenzar el día ingiriendo nutrientes que nos ayudarán a mantenernos saludables y con el peso adecuado. Los minerales, las vitaminas, el zinc, el calcio y el hierro nos permitirán tener un mejor rendimiento intelectual y prevenir enfermedades. Y recordá que lo ideal es trasmitirle este hábito a los más chiquitos para que lo mantengan a lo largo de su vida.