El cáncer es la segunda causa de muerte en toda Latinoamérica. Pero en nuestro país se convierte en la primera en personas de entre 40 y 65 años. Anualmente, fallecen 60 mil por esta enfermedad. Estimaciones realizadas por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) nos posicionan dentro del rango de naciones con incidencia de cáncer media-alta. IARC ha estimado para Argentina una incidencia en ambos sexos de 217 casos nuevos por año, cada 100.000 habitantes, basándose en datos provenientes de Registros de Cáncer de Base Poblacional (RCBP) que han alcanzado los estándares de calidad.

El estudio llevado a cabo por The Economist Intelligence Unit (EIU), a pedido de Roche Latinoamérica, llamado “Control del cáncer, acceso y desigualdad en América Latina: una historia de luces y sombras”, introduce como herramientas una tabla de puntuación –del 1 al 5-, que clasifica y comprara el estado de situación por  país, según seis parámetros: planificación, monitoreo, disponibilidad de medicamentos, disponibilidad de radioterapia, prevención y detección temprana y finanzas.

Según lo relevado por la investigación presentada la semana pasada, si hablamos de cáncer de mama en Argentina, entre la aparición de los primeros síntomas y la concurrencia a la primera consulta el tiempo transcurrido es de 10,2 meses. Al diagnóstico se llega en 1,8 meses; mientras que para acceder al tratamiento una paciente debe esperar 6. En total, desde la aparición de señales hasta acceder al tratamiento pasan 18 meses.

De acuerdo con el estudio, Argentina muestra un desempeño bueno en materia de monitoreo -registro epidemiológico-, alcanzando 4 puntos sobre 5; mientras que se posiciona dentro del promedio en materia de disponibilidad de medicamentos, radioterapia y prevención y detección temprana, obteniendo 3 puntos. Hasta aquí las luces.

Las sombras que plantea el informe tienen que ver con la planificación y las finanzas. En ambos segmentos el país obtuvo 1 punto sobre 5. En el primero, por no poseer un Programa Nacional para el Control del Cáncer. Esto lo convierte en el país con puntuación más baja dentro de este ítem. En lo que respecta al gasto en salud, EIU muestra que el porcentaje de PBI asignado al gasto público en salud fue de 2,7% en 2014, siendo que el promedio regional es de 4,5%. Este panorama dista mucho del de países con ingresos altos, donde la media es de 7,42%.

Pese a los datos que presenta el informe, en Argentina existe desde 2010 el Instituto Nacional del Cáncer. “Creado con la idea de unificar políticas y llevar adelante lo que las demás organizaciones no podían hacer, por estar orientadas al tratamiento: la prevención y el diagnóstico temprano de esta enfermedad”, explicó Roberto Pradier, su director, a este medio. Y agregó: “Así, se crearon desde el comienzo los programas que la Organización Mundial de la Salud reconocía como útiles para mejorar los resultados oncológicos de la población en general. Estos son el cervico uterino, de mama y colon, los tres tumores que admiten la prevención y el tamizaje.”

En materia de prevención y promoción The Economist destaca que el país cuenta con programas de screening, en particular en cáncer de cuello de útero y vacunación contra el VPH (en niñas y varones); aunque continúa siendo alta la incidencia de casos de pulmón, próstata, mama y colorrectal. La OMS asegura que entre el 30 y el 50% de los tumores pueden prevenirse y evitarse si se trabaja en el cambio de hábitos. En este sentido, un dato alarmante es que Argentina es el único país de la región que no ratificó el Convenio Marco para el Control del Tabaco, siendo que el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para varios tipos de cáncer, como el de pulmón.

El informe suma una perspectiva adicional al análisis del financiamiento en cáncer vinculada con la gestión de los recursos: cómo se gasta ese dinero, es decir, cuáles son las decisiones políticas. De acuerdo con esto, Argentina realiza una inversión importante en medicamentos, pero en forma ineficiente: a nivel nacional hay dos organismos que administran la compra y la entrega de la medicación oncológica, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Desarrollo Social. Por un lado, esto genera que los pacientes tengan que trasladarse físicamente a grandes distancias y realizar numerosos trámites en diferentes organismos sólo para solicitar la medicación. Esto lleva a que, en el sector público, una persona que recibe su diagnóstico pueda demorar meses en iniciar tratamiento.

Rubén Torres, rector de la Universidad ISalud y ex Gerente del Área de Sistemas de Salud basados en la Atención Primaria en la OPS, invitado como panelista a la presentación, dejó en claro -durante una charla posterior con la prensa- que no estaba de acuerdo con algunos ítems de la tabla. “El tema del financiamiento no es correcto, porque se considera cuánto gasta el país en salud pero no en qué”, señaló. Tampoco coincidió con el modo de abordar la “disponibilidad del medicamento”, ya que “ese concepto no significa acceso”.

Los obstáculos en común con la región fueron: la fragmentación de los sistemas de salud, que en Argentina es muy pronunciada (24 jurisdicciones, distintos subsistemas), lo que resulta en una diferente calidad de atención según el sistema al que se pertenece; la carencia de cobertura universal de la salud; la fuerte desproporción entre las áreas urbanas y rurales, y entre las zonas ricas y pobres, con recursos concentrados en las ciudades y las zonas prósperas; y la disparidad tanto en incidencia y mortalidad como en control del cáncer.

A nivel regional, el estudio presentado por Irene Mia, directora editorial de Reflexión de Liderazgo de The Economist, en el marco del Roche Press Day, señala que los dos países más exitosos en materia de esfuerzos para el control del cáncer son Uruguay y Costa Rica, que lideran la tabla, obteniendo el primer y segundo puesto, con 23 y 22 puntos respectivamente, sobre un máximo de 30, con resultados bastante similares a los de países desarrollados. Mientras que Bolivia y Paraguay su ubican en los dos últimos lugares, sumando 9 y 7 puntos. En tanto, Argentina, obtuvo 14 puntos, que la llevaron a ocupar el décimo sitio.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.