Aunque hace décadas que tiene cura, la sífilis congénita sigue siendo un problema de salud pública. De acuerdo con los datos del ministerio de Salud bonaerense, sobre una muestra de 86.118 mujeres estudiadas con al menos una prueba diagnóstica, se detectaron 3 casos cada 100 embarazadas, un total de 2.670 afectadas.

Frente a este panorama, el ministerio provincial publicó un documento sobre la utilización de la penicilina benzatínica como tratamiento para la prevención de la sífilis congénita en el primer nivel de atención de la salud es decir, en los centros de salud municipales. El trabajo cuenta con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y los equipos de salud ya lo pueden consultar on line.

“Las pruebas para el diagnóstico de sífilis  son simples y de bajo costo. Si se diagnostica y trata en forma temprana se pueden prevenir consecuencias severas como abortos, muerte fetal  y discapacidades en los recién nacidos”, explicó la ministra de Salud provincial, Zulma Ortiz.

TEMOR INFUNDANDO

Dentro de las  causas por las cuales la embarazada no recibe tratamiento adecuado para sífilis, uno de los mayores problemas percibidos por los equipos de salud, es la dificultad para la aplicación de penicilina benzatínica en los centros de atención primaria debido, fundamentalmente, a una sobreestimación del riesgo de alergias severas a la penicilina.

Así lo refirieron profesionales de varios distritos del Conurbano que, en julio del año pasado, participaron de una jornada de análisis de situación y fortalecimiento de circuitos asistenciales para la prevención de la transmisión vertical de VIH y Sífilis, organizada el ministerio de Salud de la Provincia, con apoyo de OPS y UNICEF.

La comunidad mundial se ha comprometido a eliminar la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis como problema de salud pública y OPS/OMS  ha  establecido como meta, alcanzar menos de 50 casos de sífilis congénita por 100.000 nacidos vivos, para el año 2030.

Para alcanzar estas metas, debe llegarse a una cobertura de atención prenatal (al menos una consulta) igual o superior al 95% y debe tratarse el 95% o más de las embarazadas con sífilis.

El documento realizado por la cartera sanitaria bonaerense está destinado a equipos profesionales, instituciones y programas como apoyo técnico. Contiene recomendaciones para el uso de penicilina benzatínica en mujeres embarazadas en el primer nivel de atención en la provincia de Buenos Aires, a partir del análisis de la información sobre la seguridad del uso de penicilina en estos servicios.

La dirección de Programas Sanitarios del ministerio de Salud bonaerense con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) estuvo a cargo de la confección del documento. “Allí  se ofrece un cuestionario simple que se le hace a la embarazada, para  valorar el riesgo de reacciones  alérgicas severas a penicilina y  decidir el tratamiento a la brevedad”, explicó la responsable de esa dirección, Adriana Durán.

El documento cuenta con el aval de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de la Provincia de Buenos Aires (SOGBA) y la Dirección de SIDA y ETS del Ministerio de Salud de la Nación.