La Terapia de Radiación Interna Selectiva (SIRT) – también denominada radioembolización- fue aprobada en Argentina para el tratamiento de tumores inoperables localizados en el hígado. La misma, consiste en la aplicación -a través de un cateter- de millones de microesferas cargadas con material radiactivo, dirigidas directamente al tumor. Éstas se alojan en los vasos sanguíneos que alimentan el tumor, destruyendo las células cancerosas con una carga de radiación que es hasta 40 veces más intensa que la emitida por la radioterapia convencional.

“En Argentina comenzamos a utilizar esta terapia en el año 2012, y fuimos el primer país en toda América -a excepción de Estados Unidos- donde obtuvimos el permiso para utilizarla. Es un tratamiento complejo, que requiere de muchos recursos tecnológicos, institucionales y humanos”, explicó el doctor Ricardo García Mónaco, jefe del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Italiano.

“Esta terapia tiene la ventaja de ser altamente eficaz para pacientes con tumores hepáticos inoperables; es segura, tiene casi nula toxicidad y es bien tolerada por los pacientes. Se hace además de forma ambulatoria, y habitualmente, una sola vez. Si hay que repetirla, lo más común es que se haga recién a los tres o seis meses.  Pero no es para todos los tumores hepáticos inoperables”, detalló el especialista.

De acuerdo a lo informado por Sirtex Medical Limited, el estudio multicéntrico SIRFLOX – del que participaron 530 pacientes – arrojó que los tumores hepáticos comenzaron a crecer de nuevo en pacientes con mCRC que recibieron sólo quimioterapia de primera línea después de 12,6 meses. En tanto, los pacientes que recibieron tratamiento con las microesferas de resina SIR-Spheres Y-90, combinado con quimioterapia, tuvieron sus tumores hepáticos controlados durante un período de 20,5 meses.

Los 7,9 meses adicionales de beneficio del tratamiento con el régimen combinado de primera línea se tradujeron en una reducción del 31% en el riesgo de progresión de la enfermedad en el hígado. Otro beneficio es que los tejidos adyacentes al hígado no se vieron afectados.

El cáncer de hígado es el sexto más común en el mundo

También representa la segunda causa principal de muerte relacionada con el cáncer. Existe más de una clase de cáncer de hígado primario: el carcinoma hepatocelular (cáncer hepatocelular); el colangiocarcinoma intrahepático (cáncer de conducto biliar); el angiosarcoma, el hemangiosarcoma y el hepatoblastoma.

El 90% de las personas diagnosticadas, padecen el carcinoma hepatocelular (CHC), el cual afecta principalmente a pacientes con cirrosis por cualquier causa, incluyendo hepatitis viral, abuso del alcohol y enfermedad del hígado graso. Entre los pacientes con riesgo de CHC, la incidencia de la enfermedad aumenta progresivamente con el avance de la edad, alcanzando un pico alrededor de los 70 años.

Según la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society), más de 700.000 personas son diagnosticadas con cáncer de hígado, en el mundo, anualmente. Además, causa más de 600.000 muertes cada año.

“En Argentina se estima que hay, aproximadamente, 5 casos nuevos de CHC cada 100 mil habitantes, por año” señaló García Mónaco.