Darío Díaz Pérez es odontólogo. Fue dos veces electo intendente del partido de Lanús por el Frente para la Victoria. Desde diciembre de 2015 se desempeña como senador provincial y preside la Comisión de Salud Pública.

A lo largo de esta entrevista, el legislador por la tercera sección electoral, hace foco en el rol de fiscalizador que, junto a la tarea legislativa, se tiene desde las Cámaras; la importancia de la prevención y la promoción para evitar trastornos de salud y el impacto en el sistema sanitario; y las políticas generales de gobierno que pueden afectar a los bonaerenses.

En función de los proyectos presentados por usted, observamos una preocupación por los temas vinculados a la medicina en función de lo social y a la prevención y promoción de la salud,  ¿cuál es la importancia que le das a estas dos actividades?

Nosotros venimos de la experiencia municipal y el contacto con la gente bien en el territorio, lo que nos permitió ver los avances que produce la prevención. Lo cotidiano te lleva a trabajar muy fuerte en la atención concreta de la salud.

Hoy percibimos que en la gestión provincial hay un dejo, una postergación de todo el tema de lo preventivo. Ante esa postergación, consideramos que trabajar sobre aspectos de prevención y promoción es una forma de profundizar y priorizar temáticas.

Vemos que muchos Programas se han ido abandonando. Se ha abandonado el apoyo y la promoción social, y eso trae rápidamente trastornos de salud que impactan en los hospitales que se van llenando de nuevas demandas. Y después, por supuesto, repercute en las unidades sanitarias de los municipios.

Creemos que es una manera de llamar la atención de la Gobernadora, en general, y de la Ministra particularmente, para que reciban los aportes y las preocupaciones territoriales.

¿Cómo es el vínculo con el Ministerio de Salud provincial?

Somos muy respetuosos desde nuestro rol como oposición. Entendemos lo que es gestionar y somos respetuosos de no intervenir en la gestión provincial de la salud. Eso nos lleva a estar en consulta y diálogo. A veces es más fluido y otras más difícil, de acuerdo a los temas.

El año pasado, por ejemplo, producto de la demanda acuciante por el tema de la vacunación antigripal, ante el desborde que tuvo el Ministerio, el pedido de vacunas y la no respuesta por parte de Salud, llamamos a la Ministra. Ella se hizo presente y, aunque no nos satisfizo, dio sus explicaciones.

Pudimos, por lo menos, hacer un llamado de atención sobre lo que estaba pasando concretamente en los municipios. Tanto en los hospitales como en las unidades sanitarias, a donde no llegaban las vacunas.

¿Trabajan mancomunadamente con la Cámara de Diputados?

No hay tanto contacto. En algunas cosas participamos juntos. Se suele invitar a la Comisión de Salud de Diputados a los distintos eventos que hacemos, pero la participación no ha sido de presencia constante. Lo normal es cumplir la normativa o la reglamentación. Se da media sanción y pasa para que sea discutido.

Ante algún problema que pueda llegar a modificar lo que va del Senado o de Diputados para acá, hacemos consultas entre nosotros. Pero no es que estamos haciendo las leyes en conjunto.

En relación al trabajo en la Comisión de Salud, ¿cuáles son los temas en los que, cómo presidente, ha puesto más énfasis y cuáles son los principales avances obtenidos por la comisión?

Una de las cosas que más hacemos es presentar pedidos de informe y resoluciones. No tienen el impacto de la ley, por supuesto, pero son un llamado de atención en relación a Programas que se han ido abandonando y sobre distintos temas de salud en los que notamos un abandono muy fuerte por parte del gobierno.

Estamos muy preocupados con lo que ocurre a nivel nacional y el impacto que pueda tener en la provincia de Buenos Aires. La problemática social que está trayendo un modelo económico que no prioriza la protección social, que está descuidando el tema alimentario y la cuestión de los medicamentos.

Esta situación obliga a que el gobierno provincial tome más recaudos, y hoy no se están viendo esos recaudos, esta es la verdad.

Hemos solicitado a la Gobernadora, a través de la Ministra, que interceda ante el PAMI por el abandono de distintos programas que son muy importantes para nuestros mayores. O por el tema de compra y distribución de vacunas, por ejemplo.

En este esquema, seguimos a la espera de respuestas.

Presentaron un proyecto en relación a la Defensoría del Pueblo, ¿podrías hablarnos al respecto?

Surgió en la Cámara, como una cosa a prestarle mucha atención, la cuestión de la violencia intra servicio de salud. En algunos hospitales se observan algunos signos de violencia contra el personal médico y no-médico, como enfermeros y trabajadores  administrativos.

Por eso presentamos este proyecto para crear, en el ámbito de la Defensoría del Pueblo, un órgano de resolución de conflictos de violencia hospitalaria. Entendimos que había un bache en relación a lo que le pasa al paciente, la violencia que sufre cuando la institución no le da respuestas. Eso es violencia institucional.

El hecho de que en una sala de atención de urgencia el paciente esté sufriendo, porque tiene frío, porque están los vidrios rotos, porque el médico tarda un montón y no sale nadie a explicar lo que pasa, todo eso va generando una reacción.

Entendemos que el paciente tiene que tener alguien que lo escuche y que haga llegar a los distintos lugares el reclamo, y tener una respuesta. Entonces, pensamos en la Defensoría del Pueblo como mediador en el ámbito hospitalario. Aunque empecemos por etapas, primero regiones sanitarias, asociaciones de hospitales, el objetivo un mediador en cada hospital.

Este proyecto está en tratamiento en la Comisión de Salud. Es una creación mía y está totalmente hablado y coordinado con el Defensor del Pueblo.  El paciente es la razón por la cual existe la atención médica, por lo cual hay que prestarle atención.

¿Cuáles son las principales problemáticas de salud que a su entender tiene la provincia de Buenos Aires?

Primero, los distintos Programas por los que fuimos presentando pedidos de informe. Hubo sub ejecución presupuestaria importante en el Ministerio: en salud mental, en violencia familiar, en materno/infantil.

El tema de salud mental está, para nosotros, realmente descuidado. Hay una mirada sobre ese tema, como si fuera algo postergable. Y la verdad es que hay un reclamo y una demanda muy fuerte que no está siendo sostenida ni por los hospitales, ni  por los servicios especializados tampoco.

El tema de la cobertura de vacunación es una problemática importante. Aparecieron caídas en el abastecimiento, hubo denuncias de que no llegaban vacunas. Por ejemplo, muchos municipios reclaman la falta de vacunas contra le meningitis.

Todo eso lo hemos transformado en reclamos concretos, pero la realidad es que no tuvimos respuesta todavía.

¿Cuál es el vínculo con IOMA?

Tenemos distintas iniciativas. En este momento estamos discutiendo el tema del autismo. Entendemos que IOMA tiene que hacer la cobertura correcta a los trabajadores cubiertos en la provincia.

Por otra parte, cuando apareció el tema del aceite de cannabis como un reclamo imperioso, además de incorporar el aceite en el vademécum provincial, incluimos que IOMA lo cubra.

Aunque adherimos a la idea de avanzar rápidamente hacia el cultivo, por ahora es un insumo de  importación, por lo cual debemos garantizar esa cobertura.

Presentaste un proyecto para erigir un monumento a la memoria de Ramón Carrillo, ¿Qué aspectos habría que retomar de su legado en beneficio de los bonaerenses?

Ramón Carrillo es el sanitarista por excelencia al que todos los profesionales del área de la salud del campo popular, peronistas o no, tienen que reconocer como el impulsor de los avances más fuertes que tuvo Argentina en ese tema. Fue el hombre que produjo una bisagra en el tema del sanitarismo, y lo llevó adelante como política pública de salud.

Ramón Carrillo conlleva una definición ideológica fuertísima, donde toma la pobreza como el gran productor de enfermedades. Su frase famosa lo resume: “frente a las enfermedades que genera la miseria, la causa de los microbios es una pobre causa”.

Hay una ligazón muy fuerte con la promoción humana, la obra pública dirigida particularmente a las poblaciones más vulnerables. La llegada de las cloacas a muchos de nuestros barrios, por ejemplo, ha disminuido fuertemente la prestación sanitaria en el tema de todo tipo de intoxicaciones, y particularmente ha disminuido la hepatitis.

Carrillo configuró toda una estructura, tanto en las construcciones hospitalarias como en todos los programas que llevó adelante, para atender a esa población que estaba absolutamente al margen de todo. Ese perfil, es el que traza para todos los que entendemos la salud como un bien social y como un derecho. Por lo tanto, la salud como derecho tiene que estar presente y debe tener fácil acceso.

Los tiempos políticos definen a qué población se le presta atención. Estamos en un tiempo en el que la población que se encuentra beneficiada por el modelo político, social, económico, casualmente no son los más humildes. Son las clases más poderosas.

Hay una postergación, un abandono de los sectores medios y pobres en el que el estado provincial y los municipios, producto de la ausencia que produce ese programa nacional, se están debiendo hacer cargo.

Organización popular, participación popular en salud, empoderamiento para cuando el gobierno no se hace cargo, Ramón Carrillo es el líder de todo eso.

Julieta Salemme

Licenciada en comunicación social, especialista en análisis político y docente universitaria.