(22-03-2013) El primer día mundial de las personas con síndrome de Down se conmemoró el 21 de marzo del año pasado, luego de que en diciembre de 2011 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableciera esa fecha como una jornada de reflexión para aumentar la conciencia pública sobre esta alteración genética que provoca discapacidad intelectual. 

Uno de cada mil chicos nace con este trastorno, también llamado trisomía 21, debido a las personas con el síndrome tienen tres cromosomas en lugar de dos en el par número 21. “No es una enfermedad ni un padecimiento”, subrayan desde ASDRA. 

En 2008, la ONU aprobó la Convención Internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, que en la Argentina fue promulgada y convertida en ley por la presidente Cristina Kirchner. Los principios generales son el respeto de la dignidad, la autonomía y la independencia de las personas, la no discriminación; la participación e inclusión plenas. Además, la igualdad de oportunidades, la accesibilidad, el respeto a la evolución de las facultades de los niños y las niñas con discapacidad y de su derecho a preservar su identidad. 

“La inclusión de las personas con síndrome de Down en los ámbitos educativos y laborales aumenta las posibilidades para estas personas, además de ser beneficiosa para toda la sociedad”, afirman en ASDRA y se esperanzan con que cada día más eso deje de ser una condición ideal para convertirse en una realidad cotidiana. «Queremos vivir de manera autónoma e independiente», piden. Parece poco, pero es mucho. 

FUENTE:Clarín

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.