(18-03-2013) Esta organización no gubernamental (ONG) se dedica desde 2008 a «llevar alegría a niños hospitalizados y su entorno», con flores en el pelo, narizotas rojas y las mejores sonrisas sobre los guardapolvos blancos, utilizando como lenguaje e instrumento principal el arte «clown». 

En sus cinco años de labor en hospitales de la Capital Federal, el conurbano y la ciudad de La Plata, su tarea ha tenido impacto sobre 60.000 chicos y sus familias, según calcula la entidad. 

Su propósito es «mejorar la experiencia hospitalaria de los niños y sus familias», según se autodefine, aunque también «se trabaja con médicos, enfermeras y personal no médico, administrativo, de maestranza». 

A todos ellos, los payasos ofrecen breves actuaciones, «que intentan que su tarea cotidiana, muchas veces abrumada por la rutina, consiga un momento de aire fresco que cambie el semblante de su día». 

Esa tarea fue declarada «de interés sanitario y social» por los legisladores porteños, quienes consideraron que «a través del arte sirven como paliativo para superar lo traumático que representa una internación prolongada tanto para el niño como para su familia». 

Su trabajo se desarrolla actualmente en los hospitales pediátricos «Juan Garrahan» y «Ricardo Gutiérrez», en Buenos Aires; «Sor María Ludovica», en La Plata; el Hospital Austral, en Pilar, y el «Alejandro Posadas», en El Palomar. 

Se trata de payasos profesionales que interactúan con los chicos y adultos en el ámbito de internación, en salas de espera; a veces para grupos grandes, a veces solo para un pequeño paciente y su mamá, llevando alegría a esos ámbitos marcados por el dolor, la enfermedad, la desazón y el desánimo. 

La asociación está encabezada por Mariano Rozemberg, director general, y Andrés Kogan, director ejecutivo, e integrada por «clowns» profesionales que dominan, además, otras herramientas de las artes escénicas y musicales, dirigidos artísticamente por Irene Sexer. 

Para desarrollar su tarea reciben un entrenamiento específico de adaptación al ambiente y a los procedimientos hospitalarios, junto con cursos y otras actividades de perfeccionamiento técnico y artístico. 

«Creemos que las situaciones de hospital son sumamente complejas y poseen un alto grado de sufrimiento y por ende se requiere de personas altamente capacitadas y preparadas emocionalmente para trabajar con ellas», explicó la entidad. 

Además, el arte de la improvisación opera con el «aquí y ahora» y genera reacciones en los niños, sus padres, médicos y auxiliares que sólo un profesional puede manejar y conducir para lograr el efecto lúdico deseado. 

«Mucho más allá de la carcajada circunstancial, el trabajo de Alegría Intensiva apuesta a lograr una real comunicación y la transformación de una situación desfavorable en otra alegre y esperanzadora», señalaron. 

La ceremonia será el miércoles a las 18 en el salón Montevideo de la Legislatura porteña, en Perú 160.

FUENTE:ElComercial

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.