Una investigación publicada en «American Journal of Human Genetics» (Revista Estadounidense de Genética Humana) concluyó que, en promedio, una persona sana tiene unas 400 mutaciones genéticas. Aunque la mayoría no afecta la salud, pueden causar problemas cuando se pasan a futuras generaciones. En el estudio, se secuenció todo el genoma de 1.000 individuos aparentemente sanos de Europa, las Américas y el este de Asia para analizar qué es lo que diferencia a una persona de otra y para ayudar en la búsqueda de vínculos genéticos con las enfermedades. 

«Una persona común y corriente tiene mutaciones causantes de enfermedad sin que estas provoquen ningún efecto obvio», explicó Chris Tyler-Smith, director del estudio en el Instituto Wellcome Trust Sanger, de Cambridge. «En una población habrá variantes que tendrán consecuencias en su salud, y una advertencia temprana podría ser útil», dijo. «No todos los genomas humanos tienen secuencias perfectas. El genoma humano está lleno de fallas arquitectónicas y dominantes», añadió. 

Desde hace décadas se sabe que toda la gente tiene algunas mutaciones genéticas que parecen causar poco o ningún daño. Muchas de estas solo lo hacen cuando se pasan a los hijos y estos heredan otra copia del gen defectuoso del otro padre. Según el estudio, en uno de cada 10 casos la mutación podría desarrollar una enfermedad. En los demás solo causa un trastorno moderado, está inactiva o no se manifiesta sino hasta más tarde en la vida. 

FUENTE:lagaceta.com.ar

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.