Esta semana se han publicado tres estudios independientes que muestran que el crecimiento de ciertos tumores está producido por células madre cancerosas, que trabajan del mismo modo que otras células madre lo hacen para producir, por ejemplo, tejidos. Los trabajos indican también que la eliminación total de estas células debe ser el objetivo para que el tumor no reaparezca.

Uno de los estudios publicados en Nature ha sido llevado a cabo por el equipo liderado por el biólogo Luis Parada de la Universidad de Tejas (EE UU), que ha centrado su trabajo en la identificación de células madre en tumores cerebrales. Su equipo ha utilizado ratones modificados para estudiar cómo actúan estas células en un tipo de tumor cerebral llamado glioblastoma.

Según Parada, en sus investigaciones encontraron que, tras la quimioterapia, el tumor se volvía a reproducir rápidamente debido a la actuación de un grupo de “supuestas” células madre que resistían al tratamiento. “Solo cuando combinamos la quimioterapia con una terapia genética para suprimir estas células, el tumor encogió hasta convertirse en vestigios residuales que no se parecían a un gioblastoma», explica el biólogo.

Tumores agresivos

Otro de los estudios, recogido por Nature, ha sido realizado por el equipo de Cedric Blanpain, de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), que ha identificado, asimismo, un subgrupo de células madre que activaban el crecimiento del tumor. Además, comprobaron que, a la vez que los tumores se volvían más agresivos, resultaba más fácil que se crearan nuevas células madre.

Un tercer trabajo en esta misma línea aparece en Science, Arnout Schepers del Hubrecht Institute, en Utrecht (Holanda) y su equipo han confirmado la actuación de células madre en un precursor de cáncer de intestino llamado adenoma. El experimento demuestra que estás células madre generan nuevos adenomas a gran velocidad.

“Los tres trabajos suministran una clara evidencia de que  las células madre cancerosas existen», señala a Nature Robert Weinberg, un investigador oncológico en Whitehead Institute, en Cambridge, Massachusetts. «Pero las células cancerosas probablemente actúan de una forma más compleja que la que muestran estos experimentos», añade.

Los investigadores deberán ahora profundizar en el estudio y desarrollar terapias para hallar el modo de identificar y diferenciar este tipo de células madre cancerosas y poder destruirlas sin dañar a la las células madre sanas, responsables de generar y renovar los tejidos del cuerpo.

FUENTE:SINC

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.