«Lo que ha pasado es que hemos perdido interés en la OMS (Organización Mundial de la Salud) como escenario», explicó este médico epidemiólogo, director de la fundación colombiana Ifarma, una entidad de investigación y consultoría en temas de acceso, uso y calidad de medicamentos, integrante de Acción Internacional para la Salud, con sede en Amsterdam. 

El único aspecto de la OMS que aún atrae la atención de las ONG de la región es la discusión de un tratado propuesto por un grupo de trabajo de expertos internacionales sobre salud pública, innovación y propiedad intelectual. 

Estos expertos propician que la OMS adopte una convención vinculante para crear un mecanismo internacional que permita recaudar fondos destinados a financiar actividades de investigación y desarrollo de medicamentos imprescindibles, con el fin de atender enfermedades que afectan a las poblaciones del Sur pobre. 

El mecanismo es sugerido para llenar el vacío dejado por el desinterés de los grandes laboratorios farmacéuticos transnacionales en invertir en esta área. Esta iniciativa será debatida en la Asamblea Mundial de la Salud, que se inauguró este lunes 21 y concluirá el sábado 26 en Ginebra. 

Rossi dijo que «de no ser por la discusión sobre ese tratado, que pinta muy promisorio pero que es el principio de un debate largo, en el resto de temas nos parece que la OMS ya dejó de ser de interés». 

¿Qué objeciones hacen a la OMS y a su Asamblea Mundial de la Salud? 

Para los latinoamericanos, esa asamblea se convirtió en un debate de un organismo que ya es un paquidermo, muy lejos de la gente. 

¿Pero no esperan nada en cuestiones de salud de América Latina, como acciones sobre enfermedades como el dengue, el mal de Chagas o el paludismo? 

De la Asamblea, ya no. 

¿Por qué razones? 

Digamos que nuestros ministerios (de Salud de la región) y nuestras organizaciones no ven que la Asamblea haya mantenido una vigencia como espacio de discusión, de debate al que uno tenga interés asistir. 

¿Ustedes se sienten más cómodos con la Organización Panamericana de la Salud (OPS)? 

No, la OPS está peor. 

¿Por qué? 

Da la impresión de que se quedaron en otras discusiones, más políticas. Por ejemplo, en este momento para America Latina es mucho más importante qué piensa el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) o el Banco Mundial que lo que puedan estar pensando la OPS o la OMS. Porque (esas entidades financieras) han ido ocupando un espacio que estas perdieron. 

Desde el punto de vista financiero, ¿pero desde el punto de vista sanitario también? 

Desde el punto de vista normativo, incluso. Desde el punto de vista de los debates. 

¿En dónde perciben el peso de esas dos instituciones financieras en la salud? 

En Colombia, en Argentina y en Brasil. 

¿Cómo puede ser que el BID y el Banco Mundial sean determinantes en salud? 

El BID y el Banco Mundial están dando créditos a los países para discutir reformas en los sistemas de salud y ajustes a los seguros de salud. 

En este momento hay un debate en varios países sobre cómo definir mecanismos de financiamiento para medicamentos, especialmente los de alto costo, mientras que la OMS y la OPS discuten sobre qué hacer con el Fondo Global de lucha contra el VIH/Sida, la malaria (paludismo) y la tuberculosis, siendo que América Latina está por fuera de él por ser la mayoría de sus países de ingresos medios. 

La impresión es que ya no es el foro de las discusiones centrales de salud. Es grave. 

Lo único que hay de positivo es que la Unasur (Unión Suramericana de Naciones), que se está convirtiendo en un movimiento interesante, tiene el interés en llevar especialmente este tema del tratado (por medicamentos) a la discusión a la Asamblea con una posición en conjunto de todos los países de la región. 

Pero en los últimos 10 años, especialmente en el último lustro, la OMS ha perdido vigencia. 

¿La crisis económica global incide en la marcha de la OMS? 

Es que la crisis es un pretexto, porque muchos de los países que antes apoyaban a las ONG aprovecharon esta excusa para acercarse más a la industria, a la que no le gusta la postura que la sociedad civil ha vendido defendieron en la última década. 

En la Unión Europea eso es clarísimo. Ese bloque prefiere financiar industrias que son estratégicas antes que hacerlo con las ONG, que son críticas. 

La sequía que hay de financiamiento para las ONG es brutal, y el argumento de que la crisis no da juego. Pero, al final, los gobiernos destinan los recursos para el pago de deuda financiera o para invertir en industrias estratégicas y no en área de desarrollo. 

Eso es muy duro porque la gente que estaba en las ONG tiene que buscar otros trabajos y así desaparecen las voces de protesta o al menos las llamadas de atención. 

En España, se discutieron durante meses los recortes a los presupuestos de educación y salud, pero en un día se decidió destinar el mismo monto de esos recortes para financiar un banco en dificultades (Bankia).

Por Gustavo Capdevila 

FUENTE:IPS

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.