El 70 por ciento de las mujeres de la provincia de Buenos Aires realizan los controles médicos que deben hacerse según su edad. Desde los estudios ginecológicos hasta los chequeos clínicos, el género femenino tiene mayor contacto con la salud de su cuerpo y la visita al hospital. En el caso de los hombres no pasa lo mismo. Sin embargo los controles clínicos son tan importantes para ellos como para ellas.

“Las mujeres son un ejemplo del que nosotros deberíamos aprender. Están más conectadas con su salud y más informadas sobre los estudios que deben hacerse”, afirmó hoy el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia, al anunciar la realización del Congreso de Atención Primaria de la Salud los días 16, 17 y 18 de mayo en Mar del Plata.

“Las encuestas que realizamos en la costa atlántica este verano nos demostraron que más del 65 por ciento de las mujeres mayores de 18 años se realizaron un estudio de papanicolau (PAP) en los últimos dos años y casi el 72 por ciento de las mujeres mayores de 40 años se hizo una mamografía en el mismo lapso de tiempo”, ejemplificó Collia. Durante el verano unas 12 mil mujeres pasaron por las carpas sanitarias de la Provincia.

No pasa lo mismo con los hombres. El director provincial de Atención Primaria, Luis Crovetto, confirma que “el hombre no suele acercarse a los hospitales para hacerse controles”, y dice que “esta situación se da sobre todo por una cuestión cultural: la mujer está más cerca por la maternidad, casi siempre es ella quien lleva a los niños al pediatra, a vacunarse, entonces su relación con los médicos y la salud es otra”.

Las consultas realizadas en los hospitales públicos provinciales confirman esta tendencia: los últimos datos estadísticos del Ministerio de Salud muestran que casi más del 60 por ciento de las consultas ambulatorias corresponden a mujeres. En 2010 unas 20 millones de personas, mayores de 20 y hasta los 65 años, acudieron a los consultorios externos de los hospitales públicos de la provincia. De ese total, sólo el 38,4 fueron hombres.

El director del Hospital Eva Perón de San Martín, Ricardo Algranati, afirma que “el mayor cuidado de la mujer en cuanto a su salud se evidencia en que tenemos muchísimas más internaciones de hombres que de mujeres”. Según Algranati, la internación de hombres supera en un 6 por ciento a la de las mujeres. Y hay que tener en cuenta que en el caso femenino se incluyen las internaciones por partos, con lo que la diferencia, en rigor, es mucho más amplia.

“Llegamos a la conclusión de que los hombres se cuidan menos, que no acuden al médico hasta que ya no pueden aguantarse”, concluye el director del Eva Perón. En este mismo sentido, el director provincial de Patologías Prevalentes, Ricardo López Santi, afirma que “la mujer está fuertemente estimulada para realizarse los controles y cuidar su salud y la de sus hijos; en cambio el hombre tiende a sentirse fuerte, a creer que no tiene que vacunarse o que la condición de joven lo hace inmune a la enfermedad y no es así”.

Para López Santi lo importante es que los hombres tengan un médico de cabecera. “Por eso instamos a que acudan a cualquiera de los 1600 centros de atención primaria con que cuenta la Provincia o a los hospitales, porque un médico, cualquiera sea su especialidad, les va a pedir los análisis para un chequeo general”, finaliza.

Qué deben controlarse

Los hombres, como las mujeres, también pueden mejorar su calidad de vida y prevenir las enfermedades cuidando la salud y disminuyendo los factores de riesgo que la ponen en peligro. Si se tiene en cuenta que el 50 por ciento de los diabéticos y de los hipertensos lo son sin saberlo y que la principal causa de muerte está en las enfermedades no trasmisibles, se entenderá por qué es tan importante controlar la salud periódicamente.

Principalmente el control médico más importante que debe realizar un hombre desde que es un joven adulto es un chequeo general, una vez al año. El chequeo incluye un análisis de sangre, un estudio cardiológico, presión arterial, glucemia en sangre y control de colesterol. “Con estos análisis de rutina se pueden encontrar factores de riesgo decisivos para la salud de los individuos y cambiar hábitos para mejorar la salud actual y futura”, afirma López Santi.

Según Crovetto, los controles más importantes que debe realizarse un hombre como mínimo una vez al año son: control de próstata, control de colon y una evaluación cardiológica. En el caso del control de próstata y colon la evaluación comienza a realizarse a partir de los 50, que es la edad en que aparecen estas enfermedades. El control que no debe dejarse de hacer es el chequeo general una vez al año aunque se goce de excelente salud.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.