El Ministerio de Salud, por Decreto 366/2012 publicado hoy en el Boletín Oficial, transfirió  la Administración de Programas Especiales a la órbita de la Superintendencia de Servicios de Salud.

Precisa que la Administración de Programas Especiales mantendrá los objetivos, funciones, personal de revista, incluyendo al personal jerárquico y al personal contratado, bienes que integren su patrimonio y demás cuestiones que hagan a la continuidad jurídica del Organismo.

Se faculta al Superintendente de Servicios de Salud,  a través de la Gerencia General, a fijar las políticas y lineamientos que aplicará la Administración de Programas Especiales,  en el marco de sus objetivos y funciones.

El Decreto lleva la firma de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de Gabinete, Juan M. Abal Medina y el ministro de Salud,  Juan L. Manzur.

En los considerandos expresa que la Superintendencia de Servicios de Salud, organismo descentralizado de la cartera de Salud, es el órgano encargado de regular y supervisar los Servicios de Salud, y controlar el funcionamiento del Sistema de Obras Sociales de los Agentes del Seguro de Salud, de los prestadores intervinientes y de toda otra entidad prestadora o financiadora de prestaciones médico-asistenciales, entre otros cometidos.

En tanto la Administración de Programas Especiales,  organismo descentralizado de la cartera de Salud, tiene como objetivos implementar, reglamentar, administrar y entregar los recursos provenientes del Fondo Solidario de Redistribución creado por la Ley Nº 23.661 y modificatorias.

También tiene por función  desarrollar e implementar Programas de Prevención de patologías de alto impacto económico y aquellas que por sus características demanden una atención prolongada en el tiempo, y de Promoción de la Salud para los beneficiarios del Sistema Nacional del Seguro de Salud.

Explica que en razón de la estrecha vinculación existente entre los cometidos asignados a dichos organismos, resulta conveniente unificar la política estratégica en materia de prestaciones médicas a fin de fortalecer el desarrollo y promoción de la salud, optimizando el uso de los recursos públicos y perfeccionando la acción estatal.

Agrega que para el logro de tales objetivos resulta conveniente efectuar un reordenamiento que permita concretar las metas de racionalización y eficiencia en la gestión pública.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.