El más común entre los cánceres que afectan al hombre, el de piel, ha venido aumentando en forma notable a lo largo de los últimos treinta años; y con él la necesidad de tomar cada vez más recaudos. En ese contexto, la Sociedad Argentina de Dermatología lanzó esta semana la 18º Campaña Nacional de Prevención de Cáncer de Piel, en un esfuerzo por generar mayor conciencia sobre los factores que predisponen a la enfermedad y promover las medidas que permiten cuidarse de ella.

Con ese propósito, durante hoy y mañana una decena de hospitales y clínicas de La Plata atenderán especialmente las consultas y dudas de quienes se acerquen a sus Servicios de Dermatología. Pero además funcionará una línea telefónica de atención gratuita (0800-999 0723) y se podrá acceder a un manual de cuidados on line en el sitio www.cancerdepiel.org.ar.

En la antesala del verano, la Campaña de Prevención de Cáncer Piel pone especial énfasis en trasmitir que su causa más importante (la radiación ultravioleta proveniente tanto del sol como de camas solares) resulta fácilmente prevenible y debe ser tenida en cuenta desde los primeros años de vida.

«Se calcula que a los 18 años una persona ya se expuso al 80% del total de las radiaciones solares que recibirá en toda su vida, por lo cual resulta fundamental evitar el daño solar desde el nacimiento, ya que éste es además acumulativo», explica la doctora Ana de Pablo, coordinadora general de la Campaña.

En este sentido, la Sociedad Argentina de Dermatología recomienda asegurarse de que los menores de un año permanezcan durante el verano a la sombra con ropa liviana y sombrero; y empezar a aplicarles protectores solares a partir de los seis meses de vida.

Si bien los cuidados con el sol deben ser especialmente rigurosos durante la infancia, «no hay razón para disminuirlos con la edad», señalan los impulsores de la Campaña, quienes sugieren en general «no exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas». También recomiendan «utilizar en forma habitual cremas protectoras solares para radiación UVA y UVB con factor de protección mayor a 30», «aplicarse los protectores en toda la piel 20 minutos antes de la exposición y renovarlos cada dos horas o cada vez que uno sale del agua» y «cuidarse igualmente los días nublados, ya que la radiación atraviesa las nubes».

Autoexamen

Pero en plan de prevenir este tipo de cáncer, tan importante como controlar la exposición al sol, es observar la propia piel y en especial los lunares. Porque si bien resulta normal tener lunares, éstos pueden indicar a veces una situación de riesgo. De ahí que los médicos recomiendan revisarlos regularmente en busca de cambios en su número o aspecto.

«El criterio a seguir en estos casos se conoce como el A, B, C y D. La A es por la asimetría `de los lunares; la B es por sus `bordes irregulares`; la C, es por los `colores` que presentan cuando son malignos; y la D, por su diámetro mayor a cinco milímetros. Ante cualquiera de estas situaciones es importante consultar de inmediato a un especialista», señala el doctor Juan Lovari, presidente de la Seccional La Plata de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Y es que si bien la mayoría de las cánceres de piel resultan curables, la posibilidad de lograrlo está en relación directa con el tiempo que se demore en empezar a hacerlo. De ahí que resulta determinante controlarse con regularidad y consultar a un dermatólogo al menos una vez al año, en especial cuando existen antecedentes familiares de la enfermedad.

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.