¿Cuáles son los principales puntos sobre los que se basará su proyecto en materia de salud pública? ¿Qué reformas esenciales realizaría en el sistema de salud en el corto plazo?

Principales propuestas y reformas:

-Modernización del equipamiento hospitalario, para dotar de capacidad diagnóstica y resolutiva a todas y cada una de las unidades del sistema de salud porteño.

-Ampliación de la oferta de sitios de atención, descentralizando operativamente el sistema. Ningún ciudadano va a tener que desplazarse más de 15 cuadras para llegar hasta alguna unidad sanitaria.

-Finalización del Hospital de Lugano, con especialización en las áreas de traumatología, maternidad e infancia.

-Desarrollo de un Sistema de Historia Clínica Única.

-Instrumentación de turnos telefónicos centralizados.

-Extensión del horario de atención en Consultorios Externos y CESAC, ofreciendo servicios desde las 8.00 hasta las 20.00.

-Creación del Instituto de Fertilidad y Reproducción Asistida de Alta y Mediana Complejidad. 

-Promoción de la producción pública de medicamentos.  Desarrollo de un polo farmacéutico en la zona sur de la Ciudad.

-Recuperación del Sistema de Salud Mental. 

-Trabajará en la prevención en la primera infancia.

-Plan Operativo realista para la aplicación de la Ley 448, con la participación del COGESAM.

¿Cree que es suficiente el presupuesto actual para la salud? ¿Piensa incrementarlo si gana las elecciones?

El presupuesto actual es más que suficiente (4.980 millones de pesos) y no hay necesidad de incrementarlo (salvo las correcciones inflacionarias interanuales), el problema radica en dos males de la administración macrista: por un lado, la sub-ejecución del mismo, y por otro, el redireccionamiento del gasto presupuestario. En estos dos aspectos es fundamental devolverle al Ministerio de Salud la autonomía y autarquía económico-financiera que le corresponde, para poder ejecutar totalmente y con libertad el 
presupuesto asignado por la Legislatura, y no como sucede en la actualidad, en la que depende en forma absoluta de los caprichos y designios del Ministerio de Hacienda. 

Se deben manejar desde el sistema de salud los fondos asignados por el Presupuesto, para garantizar la planta de personal, el equipamiento, los insumos, el abastecimiento y las obras necesarias. 

El Presupuesto de la CABA cumple, entre otras, la función  primordial de asignar los recursos disponibles en relación a las decisiones políticas. El sistema de salud, en este caso el Ministerio de Salud, tiene necesidades operativas que deben ser satisfechas mediante la utilización de insumos, es decir bienes y servicios que deben ser adquiridos. El Estado recauda recursos financieros y una parte de ellos es asignada al Sistema de Salud para la compra de esos insumos.

Independientemente de este planteo básico, cuando se analizan los recursos asignados presupuestariamente en los últimos años, encontramos que el Ministerio de Salud porteño ha ido perdiendo participación relativa en el total de los recursos presupuestarios. 

Por ejemplo, tomando en cuenta los dos últimos presupuestos de la gestión PRO en la CABA (2009 y 2010), se comprueba que si bien se registró un incremento en el total asignado al Ministerio de Salud del 15,3 % (3.374.832.119$ en 2009 vs. 3.892.738.705 $ en 2010) el mayor incremento porcentual se produjo en el Inciso 1 (Gastos en Personal), que pasó de representar el 65,8 % en 2009 al 71,6 % en 2010; mientras que el 
imprescindible Inciso 2 (Bienes de Consumo) prácticamente no se actualizó de un año a otro (9,5 % en 2009 y 9,8 % en 2010) y si hubo una drástica reducción cercana al 50 % en el crítico y fundamental Inciso 4 (Bienes de Uso) que pasó de ser el 10,6 % en 2009 a sólo representar el 5,2 % en 2010. 

Esto implica un recorte profundo en los bienes de uso diario y de equipamiento, mantenimiento y 
reequipamiento hospitalario.

Lo anteriormente mencionado comprueba la desjerarquización del Ministerio de Salud en cuanto a la asignación de los recursos. Esta situación no debe hacer perder de vista el hecho de que se está hablando de casi 5.000 millones de pesos, una cifra muy importante que debe ser utilizada de la mejor forma posible.

Se utilizan varias palabras, tales como eficiencia, eficacia, transparencia, que en definitiva se refieren a lo mismo: no deben malgastarse los recursos, y es responsabilidad de los funcionarios lograr la mejor utilización posible de los mismos. Entonces nos situamos frente a otro tema que consideramos de importancia capital: las trabas para gestionar con agilidad. Por lo tanto, nuestra propuesta contempla como un punto fundamental la jerarquización de la función del Ministerio, para lo cual es necesario suprimir las trabas administrativo-burocráticas para gestionar con agilidad.

Proponemos permitir que el Ministerio de Salud pueda decida sobre la utilización de los recursos que le han sido asignados, sin la intervención y/o autorización previa de funcionarios o de oficinas externas a su propio Ministerio. Por ejemplo, que decida sobre las compensaciones entre las partidas presupuestarias de su Ministerio. Por supuesto que es responsabilidad del Ministro cumplir con las restricciones que la Ley impone, pero es necesario que lo haga sin la interferencia de funcionarios externos a su propio Ministerio. Esto implica revisar y modificar las atribuciones de la  Subsecretaría de Gestión y Administración Financiera del 
Ministerio de Hacienda, de la Oficina de Gestión Pública (OGEPU) y de la Oficina de Inversión Pública y Planeamiento (OIP), que actualmente constituyen los grandes centralizadores en la toma de decisiones.

Proponemos permitir que el Sistema Integrado de Gestión y Administración Financiera (SIGAF), o cualquier otro que lo reemplace, funcione mediante módulos independientes en cada Ministerio, con sus propios sistemas de equipamiento y que la interconexión con un sistema central sea al solo efecto de la transferencia de información. Que no exista un poder central, tal como existe hoy, que permite paralizar el funcionamiento administrativo de los Ministerios con sólo apretar un botón.

¿Qué les propondría, en materia salarial, a los trabajadores de los hospitales públicos de CABA?

Las pautas salariales deben ser discutidas en Paritarias, tal y como lo vienen haciendo todos los gremios en la Argentina desde el gobierno de Néstor Kirchner, quien restituyó las Convenciones Colectivas de Discusión Salarial. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Comisión Paritaria Central debe ser quien discuta y establezca las pautas salariales correspondientes, teniendo en cuenta la debida representación gremial, los 
marcos que disponga el gobierno nacional, los aportes que deba realizar el Gobierno de la Ciudad , en su carácter de empleador, así como los aportes y contribuciones de los trabajador
es. 

Toda negociación colectiva deberá, además, ser realizada en el marco de la necesaria afectación 
presupuestaria, y sin obviar las cláusulas del Convenio Colectivo de Trabajo vigente, que incluyan las condiciones laborales, los regímenes de licencias ordinarias, extraordinarias, especiales y franquicias, en un marco de igualdad de oportunidades y equidad de género.

En algunos casos particulares, por ejemplo los profesionales de la salud, deberán adecuarse las condiciones escalafonarias existentes (“carrera profesional”), y readecuarlas para evitar situaciones de inequidad e injusticia, ya que en la actualidad coexisten tres tipos de escalafón de profesionales de la salud: el de los hospitales municipales propiamente dicho, el de los hospitales nacionales transferidos en el proceso menemista (hospitales ex nacionales) y el del hospital Garrahan. 

La creación de una carrera profesional única, permitirá readecuar salarios y remuneraciones y además, permitirá la libre ejecución de los concursos para los cargos jerárquicos. Esto también solucionará muchos problemas actuales con profesiones no incorporadas a las carreras profesionales, como por ejemplo “enfermería”, lo cual redundará en mejoras salariales y en condiciones de empleo digna y equitativas.

¿Qué evaluación hace de la actual política de salud del PRO? cuáles son las principales deficiencias que 
encuentra?

La gestión de Macri ha abandonado totalmente el tema de salud, en particular la mental. El Gobierno de la Ciudad ha propuesto un Estado ausente en todos los aspectos, también estuvo ausente en el tema de salud. De hecho tendría que haber construido un solo hospital, el de Lugano y todavía no lo hizo.

En el Hospital Borda llevan una crisis de meses sin gas. Es evidente que en estos años se llevó adelante una política de desmantelamiento de los hospitales públicos. Es evidente que la gestión de Macri busca la tercerización de casi todas las políticas sociales. Es una concepción del Estado totalmente distinta a la que muestra y aplica el Gobierno Nacional, que va en dirección de un papel muy activo en la educación, en la salud, en la vivienda del Estado Nacional.

Es necesario volver a una política del Estado activo. La Ciudad de Buenos Aires exige,  en sus 33 hospitales, tener una salud de calidad y gratuita para todos los porteños y las porteñas.

En todos los lugares donde el Estado debe intervenir hay abandono, principalmente en las áreas relacionadas al desarrollo social; por ejemplo durante el primer trimestre se ejecutó 40% en publicidad y en infraestructura para la salud sólo el 7%”. La salud mental es una de las áreas que está más deteriorada, es necesario ayudar a los que no tiene voz.

No puede ser que los hospitales tengan faltantes de insumos y poco personal, en una ciudad con 6.500 millones de dólares de presupuesto.

En el primer trimestre del año se ejecutó sólo el 6% en obras y bienes de capital en salud; si se hubiera 
ejecutado el presupuesto asignado se hubiera hecho más del doble y también se hubieran ocupado 20% más de trabajadores de la salud y médicos.

¿Cuál es su propuesta en materia de Salud Mental? Cuáles son sus planes para con los centros asistenciales como el Borda, y qué hará para paliar la falta de profesionales idóneos en esta área en los hospitales generales?

En materia de Salud Mental (SM) priorizamos que se vuelva a jerarquizar la estructura de conducción de la misma, retornando a designa una Dirección General de SM (DGSM), que debe ser reconocida como el órgano rector de la misma en la Ciudad Autónoma Buenos Aires.

Para ello debe contar con una estructura adecuada de recursos humanos (prioritariamente administrativos, contadores y abogados) y físicos (fundamentalmente presupuesto) que le permitan conformar el Sistema de SM que comprende no sólo el estatal, sino que también el de seguridad social y privado.

Debe priorizarse la producción de un Plan Operativo realista para poder aplicar la Ley 448, con participación del Comité de gestión y seguimiento de la ley de salud mental (COGESAM), y de ser posible transformarlo en Política de Estado, pues el grado actual de deterioro no podrá ser resuelto a corto o mediano plazo.Dicho Plan Operativo tomará en cuenta los siguientes problemas actuales:

Multiplicidad de estructuras participantes (6 Centros y Hospitales Monovalentes de SM, Guardias, Hospitales de Día y Consultorios de Psicopatología de los 13 Hospitales Generales de Agudos y 40 Centros de Salud y Acción Social, etc.), que tienen distintos referentes en su accionar.

La superposición de regulaciones, que confunde las prioridades para actuar.

El paradigma actual focalizado en la enfermedad, que espera a que aparezcan las personas con problemas, frente a la cual se opone la promoción de la SM. Se debe trabajar en territorio, en comunidad, con la gente sana fomentando el desarrollo psico-socio-participativo de todos sus integrantes. No sólo busca evitar la perturbación mental, sino también perfeccionar el estado normal, desarrollando los factores positivos y todo ese conjunto de normas que brinda al sujeto la sensación  de querer vivir, de querer actuar, de querer producir, de sentirse en fin y de saberse un ser socialmente eficiente.

Proponemos desarrollar los sistemas de SM tomando en cuenta los niveles de complejidad crecientes:

1.- Promoción de SM (SM Social) en cada barrio ó comuna con Talleres Comunitarios participativos, basados en el desarrollo de las potencialidades de los individuos que los componen, dirigidas al trabajo, el arte, la educación, el deporte y la integración social.

2.- SM Sanitaria, con detección precoz de grupos poblacionales vulnerables o de riesgo, evaluando el aumento de conductas impulsivas de riesgo: accidentes, suicidios y homicidios, etc.

3.- SM Asistencial primaria, accesible, a no más de 20 cuadras de la vivienda del consultante, con 
integración de equipos interdisciplinarios en los 40 CeSACs y los 32 Hospitales de la CABA. Esto significa más de 70 puntos de contacto con la comunidad distribuidos en la ciudad.

4.- SM Asistencial secundaria, en los casos de requerir internación inicial. En los 13 Hospitales Generales de Agudos deberán existir espacios físicos para la internación de 6 pacientes, por un período de 48-96 horas, máximo 1 semana. También acceso a Hospitales de Día y de Noche.

5.- SM Asistencial terciaria en instituciones monovalentes de SM. La Ley Nº 448 de SM se refiere a estos grandes centros de SM como dispositivos efectores del subsector estatal que funcionan integrando la Red de Atención del Sistema de SM, con acciones de internación de corto y largo plazo. Pese a todos los avances en las psico- y fármaco-terapias, las grandes enfermedades mentales no desaparecerán. Sumado a ello, las graves crisis, descompensatorias, en las personas aquejadas de trastor
nos de la personalidad están en alza, especialmente las ligadas al abuso de drogas y a otros tipos de carencia, producto de la exclusión social, por lo que se hace imprescindible mantener centros de excelencia para su estudio y tratamiento a través de la modalidad de internación. Se desprende de ello que para cumplir sus misiones, las instituciones de SM deberán contar con mayor giro/cama, privilegiar las internaciones de breve plazo, con desarrollo de las áreas programáticas que les serán asignadas, y fundamentalmente una mejora de la tecnología de laboratorio e imagenología, que permitirá 
desentrañar las etiopatogenias de los trastornos mentales psicóticos y orgánicos y por ende aumento de la producción de conocimientos científicos, autóctonos y legítimos.

En función de todo lo anteriormente expresado, las propuestas de acciones a llevar a cabo por el próximo Jefe de Gobierno serían:

1.Elaborar un Plan de SM según lo establece la Ley Nº 448 reactualizando el existente.

2.Transparencia presupuestaria: Asignación de partidas para llevar a cabo las políticas públicas que el sector necesita, basándonos en que la Salud, y dentro de ella la SM son derechos inalienables de todas las personas en el ámbito de la CABA, y su correspondiente ejecución.

3.Inversión en obras para poner en valor a las instituciones de SM.

4.Regularizar la entrega de insumos en general y de medicamentos en particular. 

5.Proveer medicamentos de la más alta calidad y eficacia probada.

6.Realizar los nombramientos necesarios en todas las áreas: profesional, de enfermería, administrativos, de mantenimiento y maestranza, en forma urgente.

7.Aumentar el cupo en todas las instituciones para la formación de post grado: concurrencias y residencias.

8.Revertir los procesos de teerciarización en toda el área.

9.Devolver a la DGSM la asistencia en materia de adicciones.

10.Otorgar a todas las instituciones, estructuras orgánico funcionales.

11.Realizar concursos en todas las áreas según lo determina la Ley Nº 448.

12.Poner en marcha programas de externación asistida para permitir el alta institucional de los pacientes que se encuentran en condiciones, de un modo digno.

13.Abrir salas de internación en SM en todos los Hospitales Generales, a cargo de equipos multidisciplinario.

Por Wenceslao Bottaro

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.