Entre las distintas actividades que ya se están llevando a cabo por la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra el Sida, Sonia Quiruelas, en diálogo con BaireSalud, destacó la muestra fotográfica “Lipodistrofia: las huellas del estigma” realizada por la Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH/SIDA que fue presentada este lunes en el Salón de los Escudos de la Honorable Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires. 

“El sentido de la muestra –dijo Quiruelas- es mostrar la vida cotidiana de los pacientes con SIDA”. La muestra, que a partir de hoy comenzará una peregrinación por todos los hospitales bonaerenses, refleja la impronta que dejan en el cuerpo algunos de los medicamentos antirretrovirales utilizados para el tratamiento de esta enfermedad. 

Otra de las actividades que estará realizando Programa Provincial de Prevención de VIH-Sida y ETS, según nos comentó Quiruelas, “es la realización de un testeo público en San Fernando y, además, está previsto que realicemos el lanzamiento y entrega simbólica de la tarjetas del Programa de Asistencia alimentaría para Pacientes Inmunodeprimidos (P.A.A.I)”. Dicho programa, actualmente provee, mensualmente, a los bonaerenses que conviven con el virus del VIH de una caja de alimentos secos.

“La idea es que a partir de ahora estos beneficiarios cuenten con una tarjeta para acceder a los alimentos”, explicó Quiruelas. 

Por último, la responsable del Programa Provincial de Prevención de VIH-Sida y ETS explicó a BaireSalud que en el marco del Día Mundial de Lucha contra el Sida, “estaremos realizando el lanzamiento de la planificación estratégica elaborada conjuntamente con ONUSIDA y la OPS, es decir, los ejes sobre los cuales seguiremos trabajando hasta 2015”. 

Panorama actual de la Argentina 

Para saber cuál es la situación actual en el país respecto de los infectados con el virus del VIH y el Sida, dialogamos también con Antonio Parisi, responsable de estadísticas y asesor del Programa Provincial de Prevención de VIH-Sida y ETS. 

En líneas generales, Parisi le dijo a BaireSalud que “seguimos teniendo el perfil de las grandes ciudades, donde la heterosexualidad y la homosexualidad mantienen su nivel, aunque es para destacar que los infectados por drogadicción intravenosa disminuyeron notoriamente, y los casos que se detectan corresponden a personas grandes”. 

Esta disminución de infectados en la población de drogadictos se debe, según Parisi, “a una de las dos principales acciones que venimos llevando adelante, y sobre la que se fundamenta el programa, es la promoción del testeo”. 

La otra acción fundamental sobre la que se basa el Programa es el control precoz de embarazo.En este sentido, “si bien disminuyó la cantidad de personas infectadas nacidas de madres con VIH, es cierto que aún hay este número podría reducirse todavía más. Esto no se puede hacer porque hay mujeres siguen llegando tarde al control o se las diagnostica tarde”, observa Parisi. 

No obstante, y aunque levemente, la población de mujeres infectadas sigue creciendo. Para Parisi esto “es esperable dado que las relaciones heterosexuales son el mayor factor de contagio en la mujer (la drogadicción intravenosa es realmente muy bajo en la mujer) y porque que es más fácil, en las relaciones heterosexuales, que el hombre contagie a la mujer y no al revés”. 

“Además –explica Parisi- se da otro fenómeno que es muy importante, y es que el hombre no concurre al médico. Por eso, como la mujer visita con más frecuencia al médico, y además se les hacen los estudios a las embarazadas, más la promoción para que las mujeres se hagan estos estudios, sucede que es a las mujeres donde más casos de VIH  se detectan”. 

La conclusión es que hay más hombres que desconocen su situación, y cuando llegan al medico a hacerse los análisis ya es tarde. “Y este es un problema grave, porque cada vez más los nuevos estudios demuestran que cuanto antes se comienzan los tratamientos menores son las consecuencias”, dijo el responsable de estadística del Programa, y agregó: “no basta con que tengamos un tratamiento que disminuya el virus rápidamente, sino que es importante comenzar tempranamente el tratamiento”. 

En este sentido Parisi  dijo que “cuando nosotros pesquisamos a un paciente que se internó por un problema pulmonar, por ejemplo, como consecuencia de su inmuno supresión, la situación se complica porque las posibilidades de recuperarse son menores a las de aquellas personas que detectan el virus antes de que empiece a destruir sus defensas. Por eso la promoción del testeo apunta quizás más a los hombres debido a que la mujer tiene más posibilidad de llegar a hacerse los controles”. 

Parisi también advierte que si bien los números siguen demostrando que el sida es una enfermedad de las grandes ciudades, lentamente está creciendo regiones menos pobladas. “Estos números nos dicen que la mayoría de los casos se da en el conurbano bonaerense y en las grandes ciudades del país, pero nosotros estamos detectando cada vez más casas en zonas con poblaciones menores. Y esto nos marca una pauta: las actividades de concientización y prevención deben realizarse en todos las ciudades continuamente, y no esperar a que los casos aumenten para recién ir a llevar información y comenzar la prevención”. 

Y otro tema, no menos importante, es el de la discriminación que sufre la población infectada más vulnerable económicamente. Al respecto, Parisi dijo que “esto se desprende de la labor que nosotros realizamos en los hospitales. Y si bien en el círculo más íntimo estas personas son aceptadas, notamos que tanto en otros ámbitos sociales y laborales estás personas sufren la discriminación, y esto se debe a que falta una concientización completa. Pero la gente tiene resquemores, sabe qué tiene que hacer, porqué y cuándo hacerlo y sin embargo no lo hace. Por eso el sida es una enfermedad social. Sino fuera así, sería mucho más fácil”. 

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.