Philippe Halban, coordinador del proyecto DIAMAP (iniciativa de la Comisión Europea que impulsa la implementación de una estrategia común en toda la UE para el abordaje científico de la enfermedad metabólica), dijo que «Europa tiene una fortaleza histórica en este campo de investigación, pero esa experiencia está subexplotada debido a una falta de visión colectiva, una coordinación pobre y una financiación inadecuada». 

Según Halban, hacen falta unos 500 millones de euros y que, de no contar con esa financiación, provocará que «el número de personas con diabetes continúe creciendo y que los costes sigan aumentando». 

En este sentido, el proyecto DIAMAP elaboró una estrategia colaborativa para aunar esfuerzo en torno a siete áreas distintas de investigación sobre diabetes y diseñó un mapa donde identifica desafíos, retos y el camino a seguir para que «las inversiones den sus frutos». 

También, en la misma línea, el proyecto lanzó el sitio web www.diamap.eu con el objetivo de vincular a investigadores y posibles entidades financiadoras. 

«DIAMAP es un plan de batalla para combatir a crisis de la diabetes. Si se adopta, la estrategia nos permitirá recuperar la competitividad en Europa, para el beneficios de los pacientes», dijo Halban. 

En la Unión Europea hay más de 30 millones de personas con diabetes. 

Las necesidades de los pacientes y las barreras a los tratamientos

En la mesa redonda “Entender las necesidades de los pacientes con diabetes”, organizada por Bayer HealthCare, el doctor Louis Monnier, del Laboratorio de Nutrición Humana del Instituto Universitario de Investigación Clínica de Montpellier (Francia), dijo que los pacientes tipo2 que diariamente realizan las mediciones de los niveles de glucosa para controlar las subidas y bajadas del azúcar, tienen mayor esperanza de vida que los que no las realizan. 

Sin embargo, otro estudio presentado en el ámbito del 46º Encuentro, reveló que el 75% de los pacientes con diabetes tipo1 o tipo2 estima que no necesita medirse la glucosa porque puede saberlo sin la necesidad de pincharse. 

En este sentido, del mismo estudio se desprendió que el 21% de personas con diabetes tipo1 y el 40% con diabetes de tipo2 no saben qué hacer con los resultados de las mediciones. De igual manera, el 41% de los enfermos con diabetes tipo1 y el 53% de los enfermos con diabetes tipo2 desconocen que deben medirse el azúcar luego de las comidas. 

Ante este panorama de pacientes que no realizan sus mediciones, el doctor Oliver Schenell, del Grupo para la Investigación de la Diabetes del Helmholtz Center de Munich (Alemania) observó que es «de vital importancia un acercamiento personal a cada caso» debido a que cada paciente tiene sus propias barreras a los tratamientos. 

Entre estas barreras u obstáculos que se interponen entre los pacientes y el correcto desarrollo de los tratamientos, los especialistas identifican a la falta de información, la falta de motivación de los pacientes y los hábitos erróneos.

Con respecto a la falta de motivación, se indicó que los pacientes consideran que pincharse diariamente les recuerda que tienen una enfermedad crónica y que les resulta doloroso o frustrante. En cuanto a lo referente a los malos hábitos, se dijo que en muchos pacientes aún subsiste la creencia de que pueden comer lo que quieren. 

«A menudo los pacientes muestran muy poca motivación por medir sus niveles de forma regular si los análisis no se les explican suficientemente, si se perciben como dolorosos o incómodos, o si los medidores, tiras o lancetas no son reembolsables por el sistema sanitario», observó Monnier. 

Fuente: Europa Press / elmundo.es 

Silvina Iturralde

Licenciada en comunicación social, especialista en asuntos corporativos y periodista con amplia trayectoria en medios nacionales.